Kabul. Los talibanes afganos dijeron el domingo que intentarán sabotear las elecciones que se llevarán cabo este mes y pidieron a los afganos que boicoteen la votación, la primera amenaza explícita contra el proceso electoral por parte de los islamistas de línea dura.

La amenaza llegó justo el día después de que el presidente afgano, Hamid Karzai, dijo que pronto dará a conocer los miembros de un consejo de paz para buscar conversaciones con los talibanes, otra medida en su plan para la reconciliación con los insurgentes.

Las elecciones parlamentarias del 18 de septiembre son vistas como una prueba de la estabilidad en Afganistán antes de que el presidente estadounidense, Barack Obama, revise la estrategia de guerra en diciembre y examine el ritmo y escala de los retiros de tropas estadounidenses desde julio del 2011.

Pese a la presencia de casi 150.000 soldados extranjeros, la violencia está en su peor nivel en Afganistán desde que los talibanes fueron derrocados por fuerzas apoyadas por Washington a fines del 2001.

"Esta (votación) es un proceso extranjero con el objetivo de extender la ocupación de Afganistán y le pedimos a la nación afgana que lo boicotee", dijo el portavoz talibán Zabihullah Mujahid.

"Nos oponemos a ella y nos esforzaremos por bloquearla. Nuestros primeros blancos serán las fuerzas extranjeras y a continuación las afganas", señaló Mujahid a Reuters por teléfono desde una ubicación no revelada.

La seguridad es una importante preocupación antes de los comicios, con cuatro candidatos muertos en las últimas semanas y decenas de colaboradores de candidatos heridos, según Naciones Unidas y funcionarios gubernamentales. Los talibanes han sido culpados por algunos de los ataques.

Otro candidato fue herido y 10 de sus colaboradores murieron en un ataque aéreo en el norte el viernes, informó Karzai.

La Fuerza Internacional de Asistencia de Seguridad (ISAF por su sigla en inglés), liderada por la OTAN, declaró que el asalto mató a un miembro del Movimiento Islámico de Uzbekistán, ligado a Al Qaeda.

Los talibanes lanzaron cerca de 130 ataques contra las elecciones presidenciales del año pasado, pero no lograron afectar al proceso de forma significativa.

Abdullah Abdullah, un ex canciller que quedó segundo después de Karzai en las votaciones del año pasado, dijo estar preocupado por la seguridad.

"No sólo no ha mejorado en los últimos meses, se ha deteriorado", dijo Abdullah en una conferencia de prensa en Kabul.

Según ha dicho la Comisión Electoral Independiente de Afganistán (IEC por su sigla en inglés), 938 de 6.835 centros de votación no abrirán el día de las elecciones debido a preocupaciones de seguridad.