La cifra de muertos por el terremoto ocurrido este domingo en el este de Turquía aumentó a 366 personas, en tanto un equipo de brigadistas logró rescatar vivas de los escombros a una beba de solo dos semanas, a su madre y a su abuela, informó la Administración para los Desastres y Emergencia (ADE) turca.

Según consigna la agencia Ansa citando al informe de la ADE, cuando transcurrieron 48 horas del terremoto de 7,2 grados Richter que sacudió el este de Turquía, son 366 los muertos y 1.301 los heridos.

La recién nacida rescatada con vida este martes, de nombre Azra Karaduman, fue rescatada de los escombros de un edificio de seis pisos.

La pequeña fue envuelta de inmediato en una manta y transportada a un hospital en medio de las ovaciones de otros sobrevivientes.

Los socorristas rescataron además, bajo la llovizna que afecta la zona, a la madre y a la abuela de la niña, en tanto el padre de la niña permanece desaparecido.

En el número de víctimas fatales dado a conocer este martes fue incluido un niño que falleció en las últimas horas y que había sido rescatado este lunes con vida.

Su foto se conoció en todo el mundo porque en el momento del rescate tenía la mano de un muerto aferrada a su hombro.

Por otra parte, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media luna Roja (IFCR) temen que miles de personas permanezcan aún bajo los escombros de los 2.262 edificios derrumbados por el sismo en la provincia de Van.

En Ginebra, Jessica Sallabank, vocera de la Cruz Roja, dijo que "cientos, tal vez miles de personas están todavía atrapadas bajo los escombros" y remarcó "los esfuerzos siguen pero la situación es desesperante".