Puerto Príncipe. El huracán Tomas se debilitó este sábado a tormenta tropical luego de azotar los atestados campamentos de refugiados y localidades costeras de Haití, causando inundaciones y deslaves que dejaron al menos siete muertos.

El centro de la tormenta está atravesando las islas Turcos y Caicos y presenta vientos máximos sostenidos de 118 kilómetros por hora (70 millas por hora), reportó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

Tomas avanzaba en dirección noreste a 24 kph (15 mph) y es posible que se debilite lentamente en los próximos dos días, dijo el CNH, con sede en Miami.

Las autoridades haitianas, que aún luchan con la devastación causada por un terremoto en enero y un letal brote de cólera, consideran que ya afrontaron lo peor de Tomas, aunque meteorólogos advirtieron de más lluvias en Haití, República Dominicana, Bahamas, Puerto Rico y Turcos y Caicos.

"Ahora que, relativamente hablando, Haití escapó del peligro, tenemos que continuar alertas", dijo el viernes el mandatario Rene Preval en el palacio presidencial.

Cuatro personas murieron en la provincia de Grande-Anse, en el suroeste, otras dos en la provincia Sur y una en Belle Anse, en la provincia Sur-Este, dijo el director de protección civil de Haití, Alta Jean-Baptiste.

Se reportaron inundaciones aisladas en las localidades costeras de Les Cayes, Jacmel y Leogane.

En la capital Puerto Príncipe, que aún no se recupera del devastador terremoto del 12 de enero, cientos de miles de sobrevivientes que perdieron sus hogares por el sismo se resguardaron bajo tiendas empapadas por la lluvia y refugios de lona en campamentos llenos de lodo.

"Increíblemente afortunados". Naciones Unidas y otras agencias de asistencia están en alerta máxima ante el riesgo de una nueva emergencia humanitaria en el país más pobre del Hemisferio Occidental, que ya enfrenta una mortal epidemia de cólera y la destrucción masiva causada por el sismo.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH) dijo que la tormenta podría haber propinado un golpe más feroz.

"Hemos sido increíblemente afortunados en esta (ocasión). Las inundaciones todavía son serias, particularmente en Leogane, por la situación de cólera (...) Por una vez Haití ha sido afortunada", dijo la portavoz de la OCAH Imogen Wall.

La ONU dijo que la tormenta posiblemente exacerbará un brote de cólera que ha causado la muerte de 442 personas y ha infectado a unas 6.700 hasta el momento.

Con el riesgo de inundaciones y la propagación del cólera, Haití afronta graves dificultades de cara a unas elecciones presidenciales y legislativas el 28 de noviembre. Funcionarios electorales no han postergado la votación.

Tomas azotó las islas del este del Caribe como un huracán la semana pasada, causando la muerte al menos cinco personas en Santa Lucía antes de perder fuerza hasta convertirse en tormenta tropical y luego recuperar impulso de ciclón.

Jamaica escapó de sufrir graves daños el viernes, pero las lluvias forzaron la evacuación de varios miles de personas en el este de Cuba y República Dominicana, la vecina de Haití en la isla La Española.

Mientras Tomas se acercaba, sólo algunos de los 1,3 millones de sobrevivientes del sismo en campamentos en Puerto Príncipe pudieron ser evacuados a refugios más seguros, como escuelas y edificios del Gobierno.

"No llegaron fuertes lluvias pero aún no estoy contenta porque mi hogar tiene muchos agujeros y un montón de agua entró", dijo Solange Louis-Charles, de 40 años, mientras lavaba los platos afuera de su casa, construida de hierro ondulado y lona.

Meteorólogos advirtieron que las lluvias aún podrían generar inundaciones repentinas y deslaves en la deforestada Haití, donde por décadas los campesinos pobres han cortado árboles para obtener leña.