Monterrey. La tormenta Alex dejó seis muertos, miles de damnificados y graves daños a la infraestructura en el norte de México, sobre todo en la industrial ciudad de Monterrey, antes de disiparse en la zona central del país, dijeron el viernes autoridades.

Alex azotó Monterrey -la tercera mayor ciudad del país- con lluvias torrenciales provocando el desbordamiento de un río usualmente seco que atraviesa la ciudad, arrancando pedazos de una carretera que corre en paralelo y destrozando puentes.

Los seis fallecidos fueron en Monterrey por los estragos causados por Alex, la primera tormenta de la temporada en el Atlántico y catalogada por el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos como el huracán de categoría 2 más potente desde junio de 1966.

Del total de muertos, tres fueron por caídas de bardas, uno electrocutado, otro por un deslave y el último pereció ahogado.

"El hecho de que haya cesado la lluvia no significa que haya pasado la alerta, seguimos al pendiente evaluando los daños", dijo el secretario de Seguridad Pública, Luis Carlos Treviño, al presentar una evaluación de los daños.

La tormenta tocó tierra el jueves en la madrugada como un huracán de categoría 2 en la costa mexicana sobre el Golfo de México, golpeando al estado de Tamaulipas, días después de haber rozado Centroamérica, donde dejó 12 muertos, y luego de atravesar la península de Yucatán.

Ciudad dividida. Las dos partes de Monterrey que divide el río Santa Catarina estaban incomunicadas el viernes porque todos los puentes que la conectan habían sido cerrados. Muchas personas no habían podido llegar a sus empleos y carecían de servicios de luz y agua.

Algunas empresas suspendieron turnos laborales y otras justificaron el ausentismo. Portavoces de Cemex, la tercera mayor cementera del mundo, y la compañía de bebidas FEMSA comentaron que sus plantas en Monterrey operaron normalmente y no sufrieron daños.

Protección Civil del estado de Nuevo León, donde está situada Monterrey, reportó que al menos 7.000 personas habían sido evacuadas de sus hogares, de las cuales 3.000 permanecían en albergues y el resto en casas de familiares.

Autoridades dijeron que la cantidad de lluvia que ha caído en Monterrey en los últimos dos días equivale a lo que recibe en todo un año la ciudad en un año normal.

"Pensé que nos íbamos a morir", dijo a la radio local Lesly Ramos, una ama de casa que sobrevivió luego de que un avalancha de lodo y rocas sepultó su hogar en un suburbio de clase media en Monterrey, una zona montañosa.

En el sur del Nuevo León, más de 30 comunidades rurales quedaron incomunicadas por el desborde de ríos y autoridades tendieron un puente aéreo para llevar comida y agua.

Alex dejó su marca en el derrame de crudo del Golfo de México, arrojando más crudo a playas y marismas y obligando a la petrolera BP a suspender tareas de limpieza.

BP y la Guardia Costera estadounidense dijeron el jueves que probablemente tendrán que esperar hasta el sábado para que la mayor parte de sus equipos vuelva a trabajar en el agua recolectando crudo, rociando dispersantes, rescatando animales salvajes y quemando petróleo.