Ciudad de México. La tormenta tropical Arlene, la primera de la temporada de huracanes del océano Atlántico, amenazaba con descargar torrenciales lluvias en amplias zonas de México, donde se espera que impacte en la costa nororiental durante las primeras horas del jueves.

Pese a no alcanzar la categoría de huracán, el amplio diámetro de Arlene, de 700 kilómetros, podría causar inundaciones o deslaves en cerca de 20 estados tras ingresar entre el norte de Veracruz, uno de los más poblados de México donde el miércoles ya llovía, y al sur de Tamaulipas.

Autoridades dijeron que cuando la tormenta ingrese al territorio, afectará de manera directa a unas 200,000 personas que viven en 143 municipios en costas del Golfo de México y donde existen importantes cultivos de azúcar y café.

"Ya debieron activarse los refugios temporales, debieron haberse realizado las tareas de evacuación y toda la población que se encuentra en zona de riesgo deberá haber ido a una zona de mayor seguridad", dijo en rueda de prensa Laura Gurza, coordinadora nacional de Protección Civil.

Arlene no afectaría a los principales puertos petroleros de México, ubicados en la parte sudoriental de la costa del Golfo, ni tampoco a otras instalaciones.

La tormenta, que se formó el martes en el sudoeste del Golfo de México, tenía vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por hora y estaba ubicada a unos 240 kilómetros al este-sureste de Tampico, en México.

"Arlene se está moviendo cerca de la costa de México", dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH) en un reporte. "Se pronostica un fortalecimiento y Arlene podría aproximarse a fuerza de huracán antes de impactar en tierra", agregó.

Preparan albergues. Una advertencia de huracán estaba vigente desde Barra de Nautla hasta La Cruz y una advertencia de tormenta tropical fue activada desde Palma Sola hasta La Pesca, agregó el CNH.

"Hemos alertado a todos los habitantes a cerrar bien sus casas", sobre todo en zonas costeras, donde se preparan albergues, dijo Jorge Ramírez, portavoz de Protección Civil de Tamaulipas.

Tamaulipas y su vecino estado de Nuevo León fueron azotados el año pasado por el huracán Alex, que dejó decenas de muertos y daños millonarios en infraestructura.

Los pronósticos mostraban que Arlene, que se movía hacia el oeste a unos 13 kilómetros por hora, podría impactar tierra al sur del puerto de Tampico, donde la petrolera estatal Pemex tiene su refinería de crudo Madero, que produce 190,000 barriles por día (bpd).

Un portavoz de Pemex dijo a Reuters que la refinería operaba normalmente el miércoles y que una vez que la tormenta toque tierra se evaluará si debe parar sus operaciones. Tampoco había reportes sobre evacuaciones en instalaciones de la petrolera sobre la costa del Golfo de México.

México es un exportador de petróleo clave para Estados Unidos y casi la totalidad del crudo que embarca lo hace desde los puertos de Dos Bocas, Cayo Arcas y Coatzacoalcos. Está previsto que la tormenta impacte al norte de esos puertos, que permanecían abiertos.

La semana pasada el huracán Beatriz golpeó las costas del Pacífico mexicano con fuertes lluvias y vientos, obligando al cierre de importantes puertos y afectando centros turísticos.

Los meteorólogos esperan una serie de tormentas este año en el Atlántico, con algunos pronósticos de al menos cinco grandes huracanes de categoría 3 o más.