Tuxpan, México. La tormenta tropical Arlene, la primera de la temporada de huracanes del océano Atlántico, descargó este jueves lluvias torrenciales en la costa nororiental de México y a pesar de que se debilitaba, las precipitaciones se extendían a gran parte del país.

Pese a no alcanzar la categoría de huracán, Arlene, por su amplio diámetro que ha ido expandiéndose para superar los 1,500 kilómetros, causaba lluvias y violentas ráfagas en 21 estados y la Ciudad de México tras haber ingresado en la madrugada en el norte de Veracruz, uno de los más poblados del país.

La tormenta, que soplaba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, se encontraba a unos 100 kilómetros al oeste-noroeste del puerto de Tuxpan, donde ha llovido por varias horas, al igual que en otras extensas regiones.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México dijo que el índice de peligrosidad del ciclón era fuerte y que estaba cargado por una enorme cantidad de agua.

En Tuxpan, al sur de Cabo Rojo -donde impactó Arlene- se registraron en la mañana del jueves fuertes ráfagas de viento y lluvias que doblaron palmeras y derribaron árboles.

"Está el aguacero fuertísimo ahí afuera, es la primera vez que veo llover así aquí", dijo Juana Manrique, un ama de casa de 23 años en Tuxpan. "Apenas fui a llevar mi niño al pediatra y no hay casi nadie en las calles. Ahora me voy a encerrar en la casa y no salir para nada", agregó.

La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Gurza, dijo que le preocupaba mucho el acumulamiento de agua, sobre todo en la sierra de una región indígena conocida como La Huasteca, conformada por porciones de los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo y Puebla.

Sin clases y en albergues. En municipios de varios estados como Veracruz -un importante productor de azúcar y café- fueron suspendidas las clases, mientras que cientos de personas fueron evacuadas y llevadas a albergues en varias regiones.

La tormenta, que avanzaba hacia el oeste-suroeste a 11 kilómetros por hora, seguirá su trayecto durante el jueves sobre territorio de México, mientras seguía debilitándose, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH). Agregó que en algunas horas podría degradarse a depresión tropical.

Arlene ingresó al sur del puerto de Tampico, en Tamaulipas, donde la petrolera estatal Pemex tiene su refinería de crudo Madero, que produce 190,000 barriles por día (bpd).

Pemex dijo que la refinería Madero funcionaba normalmente, al igual que otras instalaciones de la región, y no había reportes de evacuaciones en plataformas de la petrolera sobre la costa del Golfo de México.

Tampoco se esperaba que Arlene afectara a los principales puertos petroleros de México, ubicados en la parte sudoriental de la costa del Golfo de México.

México es un exportador de petróleo clave para Estados Unidos y casi la totalidad del crudo que embarca lo hace desde los puertos de Dos Bocas, Cayo Arcas y Coatzacoalcos, que el jueves se encontraban abiertos.

La semana pasada el huracán Beatriz golpeó las costas del Pacífico mexicano con fuertes lluvias y vientos, obligando al cierre de importantes puertos y afectando centros turísticos.

A principios de junio, el huracán Adrian se formó también en aguas del Pacífico pero se disipó después, mar adentro.