México D.F. Una depresión tropical descargaba fuertes lluvias este jueves en el norte de México, que aún no se recupera del golpe del huracán Alex la semana previa y donde amplias zonas fueron inundadas por la apertura de represas en el río fronterizo con Estados Unidos.

La depresión tocó tierra al mediodía cerca del Río Bravo al este de McAllen, Texas, y se desplazaba hacia el noroeste con vientos de 55 kilómetros por hora.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos dijo que fueron levantadas las advertencias sobre la frontera y que la tormenta se disiparía en las próximas 24 horas.

Pero la depresión tropical arrojaba más lluvia en el extenso Río Bravo, que normalmente tiene un cauce muy bajo pero se desbordó por las precipitaciones de Alex que superaron la capacidad de sus represas.

Alex dejó más de 120 mil damnificados en Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, tres estados fronterizos, y algunas represas en el río tuvieron que ser abiertas e inundaron varias comunidades, en especial la pequeña ciudad de Anáhuac, en Nuevo León, ubicada a 70 kilómetros de la frontera con Texas.

La mayoría de los 22.000 habitantes de Anáhuac fueron desalojados en los días anteriores y se encontraban en albergues.

El gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, dijo que una persona murió, aunque sin dar detalles.

Los damnificados fueron desplazados a albergues mientras la tormenta bañaba con lluvias la zona fronteriza. El Centro dijo que se esperaba que la depresión provocara fuertes vientos y lluvias de hasta 25 centímetros (10 pulgadas) en algunas regiones.

"La última cosa que necesitamos son más lluvias, significan más destrucción", dijo una mujer a la cadena TV Azteca tras dar a luz a un niño en un albergue en la ciudad de Monterrey.

Puentes internacionales de la frontera entre ambos países como los de Nuevo Laredo, ubicada frente a Laredo, Texas, en Tamaulipas, fueron cerrados luego de que se abrieran las represas que iban a provocar también inundaciones.

En Coahuila, donde hay miles de damnificados por las lluvias, un pequeño avión con funcionarios locales que realizaban un recorrido de inspección sobre las afluentes para evaluar las inundaciones se estrelló este miércoles, provocando la muerte de ocho personas.

"Prácticamente todo el estado está afectado, con el fenómeno Alex un día nos pegó en una región, otro día en otro y luego las lluvias en otro. La infraestructura se dañó, las casas, el daño social fue devastador", dijo César González, un funcionario de Protección Civil de Coahuila.

En Monterrey, la tercera ciudad del país y capital de Nuevo León, las lluvias de Alex desbordaron ríos, arrancaron partes enteras de carreteras y dejaron 12 muertos, además de daños por unos US$700 millones.