San Juan, Puerto Rico. La tormenta tropical Irene se fortalecía el domingo mientras avanzaba por el Caribe hacia Puerto Rico, en una ruta que podría amenazar a Florida más adelante en la semana.

Irene, la novena tormenta de la temporada 2011 de huracanes del Atlántico, podría convertirse en huracán antes de golpear Puerto Rico el lunes en la madrugada, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

Este sería el primer huracán de la activa, pero hasta ahora no destructiva, temporada de huracanes del Atlántico 2011.

"Hay que tomar esto seriamente", dijo el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuno, la tarde del domingo.

A las 23.00 hora local (0300 hora GMT del lunes), los vientos principales de Irene se habían fortalecido a 110 kilómetros por hora (kph), desde 85 kph más temprano en la jornada. Esto se ubica justo por debajo del umbral de 119 kph que se requiere para convertirse en huracán.

Irene avanzaba en dirección oeste-noroeste.

Su centro se ubicaba a unos 85 kilómetros al sudeste de San Juan, Puerto Rico, pero Irene es una gran tormenta y las condiciones habían comenzado a deteriorarse sobre la parte este de la isla, dijeron los meteorólogos.

La tormenta se debilitaría el lunes al avanzar sobre República Dominicana, y luego volvería a fortalecerse nuevamente el martes al volver a avanzar sobre el agua y proseguiría en dirección hacia las Bahamas.

La tormenta afectó las Islas de Sotavento con fuertes lluvias a su paso desde el Océano Atlántico al noreste del Mar del Caribe el domingo.

Avisos y advertencias de huracán estaban en vigor en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana y la parte central de las Bahamas.

Avisos y advertencias de de tormenta tropical estaban en vigor para las Islas Vírgenes, Haití, las islas Turcos y Caicos y el sudeste de Bahamas.

Puerto Rico levantó la prohibición de ir de compras la mañana del domingo y permitió a las tiendas abrir para que los residentes puedan abastecerse de alimentos enlatados, agua embotellada y otros artículos de necesidad.

Los precios fueron congelados y las ventas de alcohol fueron canceladas hasta que pase la tormenta.

Las escuelas y las oficinas gubernamentales cerrarán el lunes en el territorio estadounidense de 3,9 millones de habitantes. Los refugios ya estaban abiertos, pero pocas personas se hallaban en ellos al anochecer.

Fortuno regresó el domingo a Puerto Rico desde Carolina del Norte, donde fue nombrado presidente de la Asociación de Gobernadores del Sur. El expresó preocupación de que el curso errático de la tormenta lleve a la gente a ignorar su potencial daño.

El gobernador pidió a los residentes de zonas inundables acudir a los refugios rápidamente y a los que tienen sus casas en zonas seguras permanecer dentro. La isla recibiría la caída de hasta 25 centímetros de lluvia, lo que haría riesgosa la conducción de vehículos.

"Esto podría poner su vida en peligro", dijo Fortuno.

Monitorear la tormenta. En República Dominicana, las autoridades advirtieron de olas de hasta 4,5 metros de altura. Semanas de fuertes lluvias ya han causado inundaciones mortales en el país y las autoridades dijeron que podrían emitir órdenes de evacuación para áreas vulnerables el lunes.

A los residentes del sureste de Estados Unidos se les instó a monitorear el progreso de Irene mientras la tormenta se dirigía a sus sectores.

Los modelos computacionales pronosticaban que Irene podría dirigirse al noroeste sobre República Dominicana, para luego avanzar hacia la península de Florida.

Dependiendo de su eventual camino y posibles giros, Irene aún podría ser una amenaza a las instalaciones de petróleo y gas estadounidenses en el Golfo de México, pero los meteorólogos indicaron que era muy temprano para pronosticarlo con exactitud.

Un viraje temprano al norte podría llevar a Irene cerca de la costa de Carolina del Sur y Georgia más adelante la semana próxima.

Pero un giro tardío podría llevar a la tormenta sobre el centro de Cuba y hacia el Golfo de México.

En tanto, la tormenta tropical Harvey, que tocó tierra en la costa de Belice en Centroamérica el sábado, se debilitó en las horas previas del domingo a una depresión tropical.

Harvey ingresó el domingo a Bahía Campeche en México y los meteorólogos dijeron que podría fortalecerse brevemente en una tormenta tropical antes de golpear la costa del sur de México.

Deslaves e inundaciones podrían afectar la producción agrícola en Centroamérica, pero las cosechas de café y azúcar de este año están en gran parte terminadas.