Nueva York. Millones de personas despertaron el martes ante escenas de destrucción provocadas por la monstruosa tormenta Sandy después de arrasar la Costa Este de Estados Unidos, cortando la energía eléctrica en porciones de la región más densamente poblada de Estados Unidos y provocando inundaciones.

Se informó de la muerte de al menos 15 personas en la Costa Este debido a Sandy, una de las mayores tormentas que ha golpeado al país y que bajó a categoría justo por debajo de huracán antes de tocar tierra en Nueva Jersey en lunes por la noche.

Sólo en el estado de Nueva York murieron 15 personas, dijo el martes el gobernador Andrew Cuomo.

La tormenta interrumpió la campaña presidencial una semana antes de las elecciones, presentando riesgos y oportunidades para el presidente Barack Obama, quien busca la reelección en una disputa reñida con su contendor republicano, Mitt Romney, y además forzó el cierre de los mercados financieros por segundo día consecutivo.

Mientras que como una tormenta debilitada pero aún enorme continuaba su avance tierra dentro, más de un millón de personas en una decena de estados se encontraban bajo orden de evacuación. Sandy dejó a su paso una ola de daños, como casas inundadas, árboles arrancados y cables de energía caídos.

Tras el paso de la tormenta, Obama emitió decretos federales de emergencia para Nueva York y Nueva Jersey, declarando que existían "desastres mayores" en ambos estados.

Una empresa pronosticadora de desastres anticipó que las pérdidas económicas podrían alcanzar finalmente los 20.000 millones de dólares.

"Es una devastación total ahí abajo, hay botes en la calle a cinco cuadras del océano", comentó el evacuado Peter Sandomeno, uno de los dueños del Broadway Court Motel en Point Pleasant Beach, Nueva Jersey. "Es la peor tormenta que he visto y he estado aquí por 11 años", añadió.

Sandy provocó una marejada ciclónica récord de casi 4,2 metros en el centro de Manhattan, superior al récord previo de 3 metros durante el huracán Donna en 1960, dijo el Servicio Meteorológico Nacional.

El agua entró al sistema del tren subterráneo y a túneles que se extienden bajo la ciudad, provocando preocupaciones de que la capital financiera mundial pueda verse afectada por días.

El meteorólogo Jeffrey Tongue del servicio meteorológico en Brookhaven, Nueva York, dijo que se registraron vientos con fuerza de huracán de hasta 145 kilómetros por hora. "Esperemos que sea una tormenta que uno ve sólo una vez en la vida", agregó.

Mientras residentes y dueños de locales comerciales comenzaban las tareas de limpieza, grandes secciones de la ciudad de Nueva York seguían sin energía y el transporte público en el área metropolitana aún estaba paralizado.

Se trató del peor desastre en golpear al sistema de tren subterráneo de Nueva York en su historia de 108 años y la Autoridad Metropolitana de Transportes dijo que podría llevar hasta cuatro días para sacar el agua de los inundados túneles.

MUERTOS

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo que 15 personas habían muerto en el estado en relación con el paso de la tormenta Sandy.

En una presentación conjunta, el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, precisó que la red del transporte subterráneo no reanudaría su funcionamiento hasta dentro de cuatro o cinco días.

La policía de Toronto también registró un deceso, una mujer que fue golpeada por escombros desplazados por los fuertes vientos.

Sandy acabó con la vida de 66 personas en el Caribe la semana pasada antes de azotar las zonas costeras del este de Estados Unidos.

Más de 7 millones de personas en varios estados estaban sin electricidad debido a la tormenta, que tocó tierra el lunes por la noche cerca de Atlantic City, Nueva Jersey.

Con Obama y Romney paralizando actos de campaña por segundo día en vez de lanzar sus últimos esfuerzos por votos antes de las elecciones del 6 de noviembre, la llegada de la tormenta agregó un nuevo nivel de incertidumbre a una carrera ya tensa y reñida por la Casa Blanca.

La Casa Blanca informó el martes que el mandatario permanecerá en Washington el miércoles para supervisar la respuesta a la catástrofe.

"El presidente permanecerá en Washington, D.C., el miércoles para monitorizar la respuesta al huracán Sandy y asegurar que todos los recursos federales disponibles sigan siendo entregados para apoyar los esfuerzos en curso estatales y locales", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en un comunicado.

Obama, quien ha hecho todos sus esfuerzos por mostrarse en control de la situación, enfrenta peligro a nivel político si el Gobierno federal no responde bien a las consecuencias de la tormenta, como fue el caso de su predecesor, el republicano George W. Bush, quien no manejó bien las cosas tras el paso del huracán Katrina en el 2005.

Las oficinas del Gobierno federal en Washington -ciudad que no fue afectada por toda la fuerza de la tormenta- estaban cerradas por segundo día el martes y las escuelas fueron cerradas en la Costa Este.

La tormenta avanzaba hacia el oeste a través del centro-sur de Pensilvania, aún con vientos con fuerza casi de huracán de hasta 105 kilómetros por hora, informó el Centro Meteorológico Nacional.

"En general, lo peor ya pasó", dijo el meteorólogo de AccuWeather Jim Dickey.

El alcance de la tormenta se extendía desde Carolina del Norte a la frontera canadiense y desde Virginia Occidental a un punto en el Océano Atlántico a medio camino a Bermuda, fácilmente una de las mayores jamás vistas, dijo el Centro Nacional de Huracanes.

Los mercados de acciones de Estados Unidos permanecieron cerrados el martes. El lunes, cerraron por primera vez desde los ataques del 11 de septiembre del 2001.