Sirte, Libia. Las tropas del gobierno provisional libio, apoyadas por cazabombarderos de la OTAN, entraron este sábado en Sirte, localidad natal de Muamar el Gadafi, y fueron recibidos por fuego de francotiradores al intentar hacerse con el control de uno de los últimos bastiones de apoyo del depuesto líder libio.

Enormes columnas de humo negro se elevaban sobre la ciudad mientras las tropas del Consejo Nacional de Transición (CNT) acudían en masa a la plaza de Zafran, a cerca de un kilómetro del centro, desde donde se podía escuchar el tiroteo a medida que los combatientes del CNT avanzaban con tanques y morteros.

Sirte, situada en la costa mediterránea, es uno de los dos bastiones que le quedaban a las fuerzas que apoyan al líder depuesto.

"Tienen francotiradores sobre las mezquitas, sobre los edificios", dijo a Reuters un combatiente del CNT, El-Tohamy Abuzein, desde su posición en la plaza de Zafran.

La OTAN, que ha desempeñado un papel vital en la deposición de Gadafi tras seis meses de levantamiento, no quiso referirse a sus operaciones en Sirte el sábado. Sus aviones atacaron un número de objetivos el viernes, entre ellos un depósito de municiones y un cañón antiaéreo.

Las fuerzas del CNT se habían retirado de Sirte y de otro bastión de Gadafi, Bani Walid, después de que sus asaltos, mal organizados, se encontraron con la feroz resistencia de las fuerzas leales a Gadafi.

Aunque en los últimos días el CNT ha aumentado su dominio en muchos pueblos del sur que apoyaban a Gadafi, ese progreso se ha visto empañado por los infructuosos esfuerzos por tomar los últimos bastiones. Tomar Sirte sería un gran impulso para el CNT mientras intenta ganar credibilidad y representaría un gran golpe para Gadafi, que se cree sigue dentro de Libia.

El jueves, el CNT dijo que había tomado otro importante bastión, Sabha, a unos 800 kilómetros al sur de Trípoli. También controla Jufra, al noreste de Sabha, y los pueblos de Sokna, Waddan y Houn.

Arrai TV, una cadena siria, transmitió el viernes un mensaje en audio de la hija de Gadafi, Aisha. Es la primera vez que habla públicamente desde que se exilió en Argelia el mes pasado.

"(Gadafi) está bien y gracias a Dios su ánimo es alto. Lleva su arma y lucha junto con sus hijos en los frentes", sostuvo.

Resistencia en Bani Walid. Al norte de Bani Walid, las fuerzas del CNT llevaron tanques y lanzacohetes en un nuevo intento por capturar el pueblo, aunque no está claro cuándo podría empezar el ataque.

La ofensiva ha sido frustrada por la dura resistencia de los combatientes leales a Gadafi y por la falta de organización entre las fuerzas atacantes.

El CNT enfrenta el desafío de tratar de imponer su autoridad en toda la nación.

La semana pasada dijo que se trasladaría a Trípoli sólo después de que las fuerzas tengan un dominio total del territorio libio, contradiciendo una promesa anterior de llevar el gobierno interino desde Bengasi a mediados de septiembre.