Quizás asistir a las Olimpiadas de Londres el año próximo no sea una idea tan buena si usted es una persona susceptible a las enfermedades respiratorias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó hoy sobre la expansión “a tasas alarmantes”, en Europa, de cepas de la tuberculosis (TB) resistentes a las drogas, con la urbe inglesa convertida en la ciudad-capital con mayor incidencia de la enfermedad, con 3.500 casos nuevos totales cada año.

Si bien es cierto que sólo el 2% de ellos pertenecen al tipo de bacterias para el cual se necesita un cóctel de hasta seis antibióticos y aislamiento de meses en vistas a obtener apenas un 50% de chances de curarse, sólo el 32% recibe el tratamiento adecuado, al igual que en el resto del Viejo Continente. Precisamente para remediarlo, la OMS pidió este miércoles la implementación de un plan de US$ 5.000 millones destinado a diagnosticar al 85% de todos los pacientes de tuberculosis y medicar al menos al 75% de ellos de acá al 2015, de manera de limitar el contagio de la TB. De lograrse, unas 127 mil personas serían tratadas exitosamente y se evitarían unos 120 mil decesos. Además, 250 mil pacientes eventuales de la TB “normal” y 13.000 de la multiresistente,  no llegarían a producirse en el mismo plazo, ahorrándose US$ 7 mil millones en tratamientos.

Aunque a algunos estos números podrían parecerles menores, la realidad a nivel global es más oscura: 1,7 millones de personas mueren al año de la enfermedad y, en el mismo lapso, 440 mil personas se infectan de las cepas resistentes a los antibióticos. La necesidad de evitar la propagación geométrica de estas bacterias resulta vital dado que la TB se propaga por el aire, de modo tal que las medidas profilácticas eficientes suelen ser el aislamiento físico, el cual resulta inviable, en una nación determinada, a partir de cierto momento de la expansión; ya que aislar a decenas de miles de pacientes, si la enfermedad logra instalarse en ellos, supone un gasto que muchas sociedades no pueden afrontar o, siquiera, considerar.

Con costos promedio de US$ 16 mil en antibióticos por cada tratamiento, muchas personas los abandonan cuando hay síntomas de mejoría, lo cual ha ayudado a la aparición y difusión de las variedades resistentes de tuberculosis. De ahí que sea vital una acción concertada entre sistemas de salud públicos, privados y la comunidad en vistas a impedir que ellas lleguen a ser las dominantes.