Moscú. Turistas iracundos golpearon a personal de Aeroflot este martes en el aeropuerto de Moscú, mientras miles de pasajeros estaban varados con poca comida e información después de que una lluvia helada y apagones interrumpieran el tráfico aéreo por tercer día consecutivo.

En Sheremetyevo, donde tiene su sede el transportista principal de Rusia, el personal de Aeroflot estaba asustado ante la idea de lidiar con pasajeros irritados y señalando que el aeropuerto no tenía los suficientes guardias de seguridad, indicó un empleado de la aerolínea según lo citó la agencia estatal RIA.

La policía dijo a Reuters que no estuvo involucrada en la violencia reportada en Sheremetyevo y no entregó comentarios.

Este lunes, un grupo de pasajeros atacó un control de pasaportes en el aeropuerto Domodedovo en Moscú, el más grande del país, donde desde entonces hay policía antidisturbios OMON.

"La gente está desesperada. Los vuelos se han cancelado. Se siente como si no hubiera aire aquí dentro", dijo el martes una mujer en Domodedovo al canal televisivo Vesti 24.

El ministro de Transporte de Rusia criticó el manejo del mayor aeropuerto del país, indicando que debió cerrarse debido a los cortes de energía en vez de mantener a los pasajeros rehenes a la espera de sus vuelos.

"He aquí una pregunta para la administración del aeropuerto, ¿Por qué siguieron recibiendo pasajeros?", dijo Igor Levitin, según lo citó la agencia de noticias Itar-Tass.

"Después de que se apagaron las luces, ¡debieron cerrar!", declaró.

Fiscales lanzaron este martes una investigación sobre las extendidas demoras en los dos principales aeropuertos de la capital rusa.

Sólo 150 vuelos despegaron durante la noche en Domodedovo, el mayor aeropuerto de Moscú, que usualmente maneja 700 vuelos por día, después de que una lluvia helada destruyó cables eléctricos dejando la ciudad a oscuras durante más de 10 horas el fin de semana.

Las pantallas que anuncian los vuelos estaban casi completamente en rojo, advirtiendo de demoras y cancelaciones mientras los pasajeros dormían sobre las cintas transportadoras de equipajes y el piso de la sala de despegues.

La normalización del transporte en Domodedovo podría tomar otros dos o tres días, dijo el titular de la agencia de aviación rusa Alexander Neradko en un comentario transmitido por televisión, agregando que la prioridad eran los pasajeros que están varados desde el domingo.

La falta de líquido descongelante en el segundo aeropuerto de la capital rusa, Sheremetyevo, también dejó en tierra a la mitad de sus vuelos.

Otros aeropuertos de Moscú también han visto el tráfico severamente restringido después de que una lluvia helada cubrió la ciudad con una gruesa capa de hielo. Los funcionarios de salud advirtieron a los ciudadanos sobre arriesgarse a salir a las resbaladizas calles.

La Asociación Rusa de Turismo dijo que unos 20.000 pasajeros habían sufrido la demora de sus vuelos, aunque las autoridades aeroportuarias afirman que el número es mucho menor.

Pasajeros exasperados dijeron a la radio Ekho Moskvye que los restaurantes habían aumentado los precios de la comida y la bebida, en medio de la escasez, y que vendían una botella de agua a unos 500 rublos (US$16).

Domodedovo, el mayor de los tres aeropuertos de Moscú, fue utilizado por casi 19 millones de pasajeros el año pasado, mientras que por Sheremetyevo pasaron cerca de 15 millones.