Manila. Un crucero que quedó varado temporalmente en la costa sur de Philipinas tras un incendio que paró sus motores e hirió a cinco de los tripulantes se dirige a un puerto de Malasia con las reservas de energía, dijeron la Guardia Costera filipina y el propietario del buque este sábado.

El capitán de la Guardia Costera Perfecto Eden dijo que el Azamara Quest, en el que iban 600 pasajeros y 411 tripulantes y que hizo una llamada al puerto de Manila el miércoles, va ahora camino del puerto de Sandakan, en el estado oriental malasio de Sabah, después de que un incendio afectara al barco.

"Todos los pasajeros están bien", dijo Eden a los periodistas sobre el estado del Azamara Quest, operado por Azamara Club Cruises, compañía que tiene su sede en Miami.

Una embarcación de la Armada filipina escolta al buque hasta que cruce el límite marítimo con Malasia, añadió Eden.

El resto del crucero, en el que viajan principalmente estadounidenses y europeos, ha sido cancelado, según la compañía.

"Cinco miembros de la tripulación sufrieron inhalación por humo durante el incendio", dijo la compañía, que forma parte de Royal Caribbean Cruises, en un comunicado en su web.

"Uno de ellos está herido de más gravedad y requiere atención médica urgente que sólo puede proporcionársele en un hospital".

El incendio fue el último de una serie de accidentes en los que se han visto implicados cruceros. Treinta y dos personas murieron cuando el Costa Concordia naufragó en la costa italiana en enero y un incendio en el Costa Allegra dejó la embarcación varada en aguas repletas de piratas en el océano Índico durante tres días en febrero.