Estambul. Un supuesto suicida hirió este domingo a 32 personas en un atentado dirigido contra la policía turca en la principal plaza de Estambul.

Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad de la explosión, según las autoridades, aunque la ciudad ha sido objeto en el pasado de atentados de militantes separatistas kurdos y de Al Qaeda, además de miembros de la extrema izquierda turca.

"Fue un atentado suicida y parece que el agresor se hizo explotar. Parece ser el cuerpo de un hombre", dijo a los periodistas el jefe de la policía de Estambul, Huseyin Capkin.

Quince policías y 17 civiles resultaron heridos en la explosión registrada a las 10:40 de la mañana en la plaza de Taksim de Estambul, pero sólo nueve, la mayoría policías, seguían hospitalizadas, dijo el gobernador local Huseyin Avni Mutlu.

La plaza Taksim es una importante atracción turística y centro de transporte, rodeada por restaurantes, tiendas y hoteles, situada en el corazón de la moderna Estambul.

El suicida se inmoló cerca de autobuses de la policía aparcados cerca de un monumento que conmemora a Mustafa Kemal Ataturk, el fundador de la Turquía moderna, y una victoria en la guerra de la independencia de 1923.

La presencia policial en Taksim se refuerza en festivos nacionales como el Día de la República, que se celebró el viernes.

Imágenes tomadas con un móvil justo después de la explosión mostraron a una mujer tumbada en el suelo junto al monumento sangrando por una pierna, y un policía también en el suelo con sangre saliendo de la cabeza.

Un taxista dijo a CNN Turquía que había visto a un hombre de 30-33 años acercarse a la policía para preguntar una dirección, momento en el que explotó la bomba. Otro testigo dijo que vio a dos hombres.

Según el gobernador, la policía confiscó explosivos plásticos encontrados con un detonador en el lugar del atentado, aunque no estaba claro si formaban parte de una segunda bomba, que algunos medios dijeron que se había hallado.

Una unidad de desactivación de bombas acudió a la escena, y equipos de forenses analizaban los restos esparcidos por la plaza, que seguía acordonada horas después de la explosión.

Pasados ataques. El primer ministro, Tayyip Erdogan, se encontraba de visita en Mardin, en el sureste de mayoría kurda, cuando la explosión sacudió su ciudad natal.

"Aquellos que amenazan la paz, seguridad y desarrollo de Turquía no serán tolerados", dijo en un discurso televisado.

"Este tipo de ataques no evitarán que Turquía alcance sus objetivos de paz, hermandad y desarrollo. Estamos juntos, somos hermanos".

Estambul es el centro de negocios y financiero de Turquía, un país mayoritariamente musulmán de 75 millones de personas que aspira a convertirse en miembro de la Unión Europea.

La ciudad ha sufrido con anterioridad atentados del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK), pero el grupo separatista amplió el mes pasado un alto el fuego unilateral, y el sábado dijo que anunciaría en los próximos días si lo extendía aún más.

Otros grupos, entre ellos Al Qaeda, también han atacado en el pasado la ciudad. Suicidas de Al Qaeda estuvieron detrás de una serie de atentados en Estambul en noviembre de 2003 en los que murieron 62 personas y cientos más resultaron heridas.

En las últimas semanas la policía turca ha realizado varios arrestos de personas sospechosas de ayudar a militantes de Al Qaeda a luchar en Afganistán.