París. Una mujer francesa se encontró con que su hijo de 42 años estaba sepultado en el mismo cementerio al que ella acudió a enterrar a su hermano, después de que no lograra localizarle para asistir al entierro de su tío, informó el viernes un periódico.

La familia estaba saliendo del cementerio cerca de Lille, a unos 220 kilómetros al norte de París, el miércoles, cuando uno de ellos se fijó en que una lápida temporal de madera llevaba el nombre y la fecha de nacimiento del hijo, llamado Olivier, en una zona reservada a los pobres.

"En dos o tres segundos, todo el mundo empezó a chillar", dijo el padre de Olivier, Elie Langlet, al periódico La Voix du Nord.

"Josiane (la madre) se desmayó. Entierra a su hermano y encuentra a su hijo en una tumba cercana. Es algo impensable", indicó.

Las autoridades locales confirmaron que Olivier, que tenía un hijo, había muerto el 5 de julio por causas naturales.

Josiane Vermeersch dijo que había intentado infructuosamente comunicarse con su hijo unos días antes para invitarle al entierro de su tío, y pensó que la estaba ignorando después de una pelea.

"Alguien no ha hecho su trabajo", dijo la mujer al canal de noticias I-Tele.

"Exijo explicaciones", afirmó Vermeersch, que añadió que era impensable en una época tan tecnológica nadie intentara contactar con la familia.

Citando a la funeraria que sepultó al hombre, el periódico dijo que no era raro que las familias no fueran informadas si no se hallaba de inmediato una dirección de contacto.

La legislación francesa estipula que el entierro debe producirse en los seis días de una muerte.