San José, Xinhua. Un promedio de 770.000 personas asiste cada año a la peregrinación de la Virgen de los Angeles, el evento religioso católico más importante de este país, según estimó el miércoles la Escuela de Estadística de la estatal Universidad de Costa Rica (UCR).

Con este dato, que se obtuvo de un módulo en las encuestas del Indice de Confianza del consumidor que se realiza cada trimestre, se desmitifica la cifra que cada año ofrece la Iglesia Católica sobre la asistencia a este evento que se realiza cada 1 y 2 de agosto.

La jerarquía católica afirma que entre 2 y 2,5 millones de personas realizan llamada "romería" hacia la ciudad de Cartago (23 kilómetros al este de San José), lo que implicaría la movilización de más de la mitad de la población total del país (4,6 millones de personas).

El investigador de la Escuela de Estadística, Johnny Madrigal, comentó en conferencia de prensa que pese a la diferencia que existe entre la estimación científica basada en la encuesta y los datos de la Iglesia Católica, esta peregrinación se mantiene como el evento que cada año convoca a más cantidad de costarricenses.

La encuesta también reveló que un 80% de los costarricenses ha asistido alguna vez a visitar el santuario de la Virgen de los Angeles; e identificó la devoción y el agradecimiento a los favores atribuidos a la virgen como los principales motivos para realizar esta peregrinación.

Madrigal afirmó que es difícil estadísticamente que la cantidad de peregrinos a Cartago llegue al millón de personas, pues esto supondría que todos los devotos de las zonas rurales salieran de sus casas con su familia completa para hacer la caminata.

El psicólogo del Instituto de Investigaciones Psicológicas, Javier Tapia, comentó que los datos subrayan la importancia cultural, religiosa y psicosocial que tiene este evento para la sociedad costarricense.

El psicólogo también resaltó que esta actividad que convoca a tantas personas crea un sentido de comunidad y expresa lo mejor de la sociedad costarricense, donde se anulan las barreras sociales para alcanzar una meta común.