Honduras se encuentra a la puerta de un fenómeno en el crecimiento de su población que podría ser una gran oportunidad o una grave amenaza para el país, de acuerdo a economistas y organizaciones dedicadas a la educación y el desarrollo.

Según el profesor Manuel Flores, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), quien fue el primer experto en economía y estudios de población que realizó una investigación acerca de este tema, “para el año 2015 y como mínimo hasta el año 2040, Honduras tendrá la mayor cantidad de gente joven en edad de trabajar de su historia. La mayor parte de estos hondureños se encuentra hoy en día en su etapa formativa.

Esto hace que la educación que actualmente recibe la juventud hondureña deba tener una importancia imperativa para el bienestar económico y social del país en las próximas décadas. Sin embargo, la realidad actual no es alentadora.

Los “ni-nis”. Actualmente, 68% de la población de Honduras, que ronda en los 8 millones de personas, es menor de 30 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

De este total de jóvenes menores a los 30 años, el INE también calcula que unos 800.000, es decir el 10% de la población total del país, ni estudia y ni trabaja. El panorama para el futuro no es alentador, pues se estima que la situación podría ser considerablemente peor a partir del 2015.

A estos jóvenes se les conoce como “ni-nis”, recordando que ni son parte del mercado laboral ni forman parte del sistema educativo.

De acuerdo al último informe del Estado de la Región en Desarrollo Humano sostenible, 6 de cada 10 de estos jóvenes “ni-nis” habitan en el área rural, y 4 en las áreas urbanas.

La situación de los “ni-nis” está relacionada con la cultura familiar o posibilidades de canales formativos y laborales que estas personas tienen a su disposición.

Pero igualmente esta generación “ni-nis” se ha visto “impulsada” por el caótico sistema educativo que impera en la nación, en la que tanto los gobiernos, el sector magisterial y la sociedad en general tienen su cuota de responsabilidad.

El bono demográfico

Por otra parte, el fenómeno de los “ni-nis” podría verse multiplicado dentro de tres años debido a otro fenómeno más, el llamado “bono demográfico”, que es el nombre con el que se llama a una cantidad sin precedentes de gente joven en un país, cuando estos ya están listos para trabajar.

Estas personas inician un ciclo de vida en el que, en un principio, tienen necesidad de educación y atenciones básicas como alimentación.

En el momento en que la necesidad los obliga, o cuando ya han cumplido con su proceso de formación, pasan a formar parte del mercado laboral del país, por lo que contribuyen a crear riqueza en la sociedad con su trabajo y pagan sus impuestos al gobierno.

Al tratarse de una cantidad nunca antes vista de personas con necesidad de trabajo y, por lo tanto, oportunidad de ser empleada, la economía de un país puede levantarse si esta masa de gente joven es aprovechada. Si no es aprovechada, por el otro lado, el conflicto social puede crecer considerablemente.