El ministerio del Interior está preocupado porque las medidas que aplica Brasil para perseguir a los narcotraficantes, de cara al Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, puedan provocar un corrimiento de estos delincuentes organizados hacia Uruguay.

Una fuente de esa secretaría de Estado señaló a El Observador que ese tema se viene planteando en todos los encuentros regionales de seguridad, ya sea de ministros o de la Policía. Los jerarcas manifestaron la preocupación que les genera el hecho de que Brasil esté extremando el combate al delito para mejorar los niveles de seguridad para esos eventos deportivos.

Señalaron que, por su propio comportamiento, el delito no se extingue sino que se corre: cuando se ataca un delito en una zona se desliza hacia otra.

El gobierno le encomendó a la Dirección General de Información e Inteligencia una investigación de la relación que puede existir entre el aumento de los homicidios y la presencia de narcotraficantes extranjeros en el territorio nacional.

Según los datos divulgados el lunes por el Observatorio de Violencia y Criminalidad, los homicidios crecieron 60% en el primer trimestre de este año respecto a igual período de 2011 y los ajustes de cuentas representan el 15%.

El gobierno le encomendó a la Dirección General de Información e Inteligencia una investigación de la relación que puede existir entre el aumento de los homicidios y la presencia de narcotraficantes extranjeros en el territorio nacional.

“Estamos estudiando el tema. Proporcionándole al gobierno insumos para saber qué está pasando con los homicidios. Estamos preocupados y ocupados con el tema. Hay un equipo analizando eso”, confirmó el director de Inteligencia, inspector José Colman, a El Observador.

En el ministerio del Interior creen que hay formas de detectar la presencia de narcos en el territorio porque cuando llegan suelen entrar en conflicto con narcos locales para hacerse de un lugar en el mercado.

Entre enero y marzo de este año se produjeron 88 homicidios mientras que el año pasado hubo 52, según cifras que presentó el lunes el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en el Consejo de Ministros.

Colman enfatizó que casi la mitad de esos asesinatos (41) obedecen a ajustes de cuentas, violencia doméstica o conflictos entre personas que se conocían. Además, dijo que de los 23 homicidios en los que no se pudo determinar la causa, la Policía cree que se cometieron por ajuste de cuentas o violencia interpersonal.

También se destaca en el informe del Observatorio que en el primer trimestre de este 2012 hubo 42% de víctimas de homicidio con antecedentes penales, contra 30% el año pasado. Causó sorpresa en el Ministerio del Interior constatar que en números reales existe más violencia entre personas que se conocen que entre la que se produce con el motivo de robar.

Dentro de lo esperable. En los últimos dos años, el crecimiento de las rapiñas ocupó exclusivamente la preocupación de las autoridades. Ahora esa atención se comparte con el incremento de los homicidios.

De acuerdo con las cifras del Observatorio, en los primeros tres meses del año hubo 13 homicidios derivados de rapiñas y hurtos. Si bien esa cifra se mantiene en proporción con los datos de años anteriores, el incremento de los homicidios hizo crecer esa cifra también. En todo el año pasado, 20 de 112 homicidios fueron como consecuencia de estos delitos (18%).

La fuente ministerial consultada indicó que en el caso de este delito los valores “están dentro de lo esperable, no salen de los máximos históricos”. Lo que sí muestra un incremento exponencial, y por eso preocupa, es el aumento de los homicidios.

De todos modos, Javier Donnángelo, director del Observatorio, apuntó que sobre la rapiña las autoridades “por ahora” no harán comentarios, porque para evaluar un período de tres meses es insuficiente. “Vamos a dar datos a mitad de año. Las cifras tienen más solidez cuando están basadas por lo menos en períodos de seis meses”, anunció el jerarca.