Ciudad del Vaticano. El Vaticano dijo a los obispos de la Iglesia Católica Romana que deberán asumir una mayor responsabilidad para prevenir abusos sexuales de niños por parte de sacerdotes, luego de
una serie de escándalos por casos surgidos en varias partes del mundo.

El Vaticano también dijo en un comunicado difundido tras una reunión de cardenales este viernes que está preparando nuevas directrices para los obispos sobre cómo lidiar con los abusos sexuales,incluyendo la cooperación con autoridades locales.

Cardenales católicos de todo el mundo sostuvieron una
cita poco habitual en el Vaticano para discutir la libertad religiosa,los abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes y la aceptación de conversos de la Iglesia anglicana.

El cardenal William Levada, el jefe estadounidense de
la oficina doctrinal encabezada por el Papa Benedicto XVI antes de ser elegido como Sumo Pontífice, habló de "una responsabilidad más grande de los obispos para la protección de los fieles confiados a ellos", indicó el comunicado.

La reunión a puertas cerradas tuvo lugar en la víspera de una ceremonia conocida como consistorio en la que el Papa ordenará a 24 nuevos cardenales, de los cuales 20 tienen menos de 80 años, y por lo tanto podrían participar en el cónclave secreto para elegir a su sucesor.

La Iglesia Católica ha debido lidiar en varios países con el escándalo por los abusos sexuales de niños y jóvenes cometidos por miembros del clero.

Levada habló a los participantes sobre la "cooperación con las autoridades civiles, la necesidad de una protección efectiva de niños y jóvenes y una cuidadosa selección de los futuros sacerdotes".

Su oficina prepara una nueva serie de directrices para los obispos respecto a abusos sexuales con el objetivo de ofrecer "un programa coordinado y efectivo" de respuesta y prevención.

Víctimas piden más medidas. Víctimas de abusos sexuales protestaron en Roma para coincidir con la reunión. Sostienen que el Vaticano no ha hecho lo suficiente para proteger a los niños de abusos futuros.

"Queremos que los obispos entreguen a la policía y los fiscales los archivos personales de clérigos de quienes se ha ya probado, admitido o acusado creíblemente de abusar de niños", dijo Barbara Blaine, directora de la Red de Supervivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés).

"El único modo en que podemos asegurar que los niños que todos conocemos y los niños que asisten a misa todos los días están seguros es si la Iglesia deja de luchar y comienza a cooperar como cualquier otra organización haría y debería", dijo Lucy Duckworth, miembro de SNAP y víctima de abusos.

El cardenal británico Murphy O'Connor no comparte esta opinión y dijo que la Iglesia estaba haciendo "todo lo que puede" para asegurarse de que los niños están seguros y dejar atrás la "terrible vergüenza".

"El Papa ha expresado su aversión al terrible delito y estoy bastante seguro de que la Iglesia demostrará, de todos los modos posibles, que lo que sucedió en el pasado no sucederá en el futuro", dijo a periodistas en el Vaticano.

Los participantes en la reunión también discutieron la libertad religiosa, un debate que está siendo abordado con el telón de fondo de un nuevo conflicto del Vaticano con el Gobierno comunista chino por la ordenación de un obispo sin permiso papal.

El tema fue abordado este jueves cuando el Vaticano pidió a China que no obligara a los obispos leales al Papa a asistir a la ordenación de un prelado miembro de la iglesia respaldada por el Estado comunista, que no reconoce al pontífice.

Los obispos expresaron su preocupación de que la nueva disputa con Pekín lleve a un empeoramiento en las relaciones, luego de un periodo de relativos progresos.

Guo Jincai se convirtió en obispo el sábado pasado en la ciudad de Chengde, en el norte de China, en una ceremonia custodiada por la policía, que mantuvo a los periodistas alejados.