Pasadena. La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA) planea continuar con la búsqueda iniciada hace una década del agua perdida de Marte con una misión para saber si el Planeta Rojo alguna vez albergó otros requisitos necesarios para la vida.

La cacería astrobiológica comenzará una vez que el "astromóvil" Curiosity de la misión Mars Science Lab, de US$2.500 millones, aterrice al lado de una enorme montaña que se levanta desde el suelo de una enorme y antigua cuenca formada por el impacto de un meteorito, llamada Cráter Gale.

El aterrizaje, que será seguido desde el control de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California, está programado para el lunes a las 05:31 hora GMT.

"Es una gran meta para la ciencia. Ya no estamos buscando sólo agua", comentó el geólogo del Instituto de Tecnología de California John Grotzinger, el científico líder de la misión.

"Las expectativas aumentan. El desafío científico es mucho mayor. Va a ser más difícil lidiar con el tema de la habitabilidad", declaró a Reuters.

Los científicos consideraron cientos de lugares de aterrizaje antes de escoger el Cráter Gale, que probablemente se formó cuando un asteroide o cometa chocó contra Marte hace alrededor de 3.500 ó 4.000 millones de años.

Desde imágenes de alta resolución obtenidas por satélites en órbita, el promontorio central del Cráter Gale, conocido como Monte Sharp, parece consistir en capas de sedimento que se levantan como un mazo de cartas a 5 kilómetros hacia el cielo, más alto que el borde del cráter.

El origen más probable de la montaña es que se formó con restos del material que llenaba la cuenca hace mucho tiempo. Pero es un misterio cómo quedó en pie en el medio del Cráter Gale, un ancho tazón de 154 kilómetros de diámetro localizado cerca del ecuador de Marte.

Los científicos esperan esclarecer este misterio y otros muchos durante la misión científica del Curiosity que durará dos años.

Al margen de cómo se formó, los científicos consideran al Monte Sharp como un regalo del tiempo.

No existe nada como eso en la Tierra, donde las placas tectónicas, la erosión y otros fenómenos naturales reforman constantemente la superficie del planeta.

"Tenemos la oportunidad de comenzar en el pasado, subir hacia la superficie de Monte Sharp y pasear por el tiempo para ver cómo han cambiado los ambientes", dijo Michael Meyer, científico del programa de exploración de Marte de la NASA.

Pasado marciano cálido y húmedo. Varias sondas y satélites enviados anteriormente a Marte han recogido pruebas convincentes de que el planeta, que tiene un tamaño de alrededor de la mitad de la Tierra y está 50% más lejos del Sol, no fue siempre el desierto seco, ácido y frío que es hoy.

La estrategia de la NASA desde que reanudó la exploración de Marte tras la era de las misiones Viking en la década de los 70 ha sido buscar huellas químicas y físicas de agua, que es necesaria para la vida, al menos en la forma en que ha evolucionado en la Tierra.

El segundo ingrediente en la receta para la vida es el carbono, que provee de estructura orgánica. El carbono será mucho más difícil de detectar en Marte, si es que existe, porque los mismos procesos que producen rocas tienden a destruir lo orgánico.

El duro ambiente de radiación de Marte tampoco ayuda.

"En Marte tenemos un ambiente rico en radiación que puede destruir lo orgánico, de modo que incluso si eso estuviera allí, podría ser difícil hallar un lugar donde se haya preservado", explicó Meyer.

En la Tierra, la evidencia más antigua de vida data de hace alrededor de 3.500 millones de años. Los restos fosilizados de microorganismos unicelulares fueron encontrados en 1958 dentro de una roca vidriosa que también podría existir en Marte, aunque no es el único material que puede preservar a lo orgánico como una cápsula de tiempo.

Las secciones más antiguas del Monte Sharp podrían abarcar la ventana de tiempo cuando la vida surgió en la Tierra, una época en que se cree que Marte era cálido y húmedo.

El lugar de aterrizaje del Curiosity dentro del Cráter Gale es una de las regiones más bajas en Marte, lo que eleva las posibilidades de que la vida, si existió ahí, fluyera hacia el suelo de la cuenca.

El Monte Sharp podría ser los restos de este antiguo fondo lacustre y quizás un lugar que alguna vez albergó vida.