Caracas. La calma y el diálogo que hasta ahora se había visto en la nueva Asamblea Nacional de Venezuela se acabó este jueves.

Desde que comenzó la segunda sesión ordinaria, los ánimos ya estaban visiblemente caldeados, pues el punto único, y para lo que fue convocada la reunión de este jueves, tocaba directamente los intereses de la mayoría: el informe de Memoria y Cuenta de 2010, presentado por el presidente Hugo Chávez, el pasado sábado.

La primera intervención, como es costumbre, la tuvo el secretario, pero acto seguido el presidente de la AN, Fernando Soto Rojas (Psuv), tomó la palabra para anunciar los nombres de los diputados que desde ahora conforman las 15 comisiones permanentes del Parlamento.

Los aplausos duraron poco. Enseguida, Soto recordó a los parlamentarios que sería estricto en el tiempo de las intervenciones: "la sesión durará dos horas que tendrán que dividirse. Esta vez seremos estrictos y no pasarán de los 10 minutos", dijo.

Sin embargo, la voz de mando de la ex presidente del Parlamento, Cilia Flores (Psuv), rápidamente se hizo sentir.

"Solicitamos que debido a la complejidad del debate se extienda el tiempo de dos horas hasta que culmine lista de inscritos y se discuta toda la materia", dijo y como por arte de magia, sin siquiera someterlo a votación, el nuevo presidente afirmó: "Estoy de acuerdo" y aprobó su petición. Comenzó entonces la discusión.

Fuera de orden. Desde que se inició el debate algo andaba mal. La defensa del mensaje del presidente quedó en segundo lugar cuando los diputados oficialistas decidieron que defender al mismo Jefe de Estado, estaría por encima de su Memoria y Cuenta.

La diputada Flores tomó nuevamente la palabra y anunció que estaban introduciendo en secretaría un cronograma de presentación de los ministros ante la AN, con lo que comenzó el tan conocido "fuera de orden". Esta propuesta se aprobó.

Durante su intervención señaló que la oposición "vive de una ilusión y quiere hacer creer a sus seguidores que tienen más diputados de lo que tienen".

También criticó la reacción de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) por su reacción "en contra" del presidente Chávez, y dijo que "demostró su carácter democrático en todo momento".

Una vez más, recordó que los diputados representantes del Psuv tienen la mayoría absoluta de Asamblea Nacional y dijo que "la oposición suma votos que no le corresponden".

"La reacción de algunos sectores es mezquina, en relación al mensaje del presidente Chávez. Decir que la Ley Habilitante es nula de toda nulidad es una actitud malcriada", afirmó molesta.

Cuando culminó su presentación ya se había roto dos de las reglas: la primera es que estuvo "fuera de orden" y la segunda que excedió en el tiempo del debate y habló durante 14 minutos.

Luego, y por primera vez en esta AN, el diputado Miguel Ángel Rodríguez tomó la palabra y pidió que le otorgaran 14 minutos, "igual que a Cilia Flores". "Tómenme el tiempo", dijo.

Su segunda petición, y la más celebrada por los periodistas de la fuente, fue que se derogue el Reglamento de Interior y Debate de la Asamblea a fin de que hayan más sesiones y que exista "libertad de prensa, para que puedan entrar medios independientes a las sesiones".

En el momento que hizo la solicitud, los periodistas gritaron y aplaudieron. Y no es para menos. Este jueves prohibieron totalmente el acceso al Hemiciclo, y los reporteros tuvieron que conformarse con dos pantallas que colocaron afuera y un escritorio.

Rodríguez también solicitó a Chávez eliminar "de inmediato" la Ley Habilitante. Los gritos y reproches no tardaron en llegar.

Jesús Faría también participó en el debate. Dijo que los diputados opositores rechazaron la creación de una Superintendencia para regular costos y ganancias. "y lo primero que hacen es decir que no es viable. Si alguien ha combatido la inflación ha sido el presidente Chávez", sentenció.

Por su parte, Jesús Cepeda (Psuv), aseguró que la importación de alimento no es atribuible "sólo a estos 10 años".

La pelea. Los gritos y los insultos de la mayoría de los diputados fueron una constante en la sesión.

Sin embargo, Julio Borges (Primero Justicia) y Diosdado Cabello (Psuv) se "robaron el show" y fueron los protagonistas del momento más acalorado de la sesión.

Cabello decidió que su intervención sería para demostrar el financiamiento que Pdvsa había otorgado a Primero Justicia.

Mostró dos cheques y aseguró que quien los había cobrado había sido Borges, quien de inmediato se levantó para reunirse con Soto y solicitarle el derecho a réplica.

En ese momento Soto se molestó, levantó y gritó: "¡Se sienta por favor! ¡Que se siente! ¡Fuera del local!. Y acto seguido batió el micrófono a Borges, quien lo señaló con el dedo.

Las cámaras de ANTV enfocaron ese momento y rápidamente se concentraron a los diputados que subieron al estrado.

Esto dio pie a que el diputado Cabello asegurara que el parlamentario opositor "trató de golpear a una persona mayor". Aunque en realidad no sucedió.

"Cuando uno les dice la verdad pierden el control y les dan ataques de histeria", dijo Cabello.

Borges tuvo derecho a réplica y se defendió. Quedaron en que revisarían las cuentas.

Al final de la jornada, se leyeron las propuestas de los diputados de ambos sectores y Soto Rojas dijo: "la mayoría de esas propuestas de iniciativa van más allá del punto único a tratar. Sólo se va a votar la proposición de Cilia Flores y las demás pasan a comisiones".