Bogotá. Un prófugo líder de la segunda guerrilla de Colombia fue capturado en Venezuela, en una nueva muestra de la cooperación en seguridad entre las dos naciones y del avance de las relaciones bilaterales, anunció este lunes el presidente Juan Manuel Santos.

El comandante rebelde capturado es Nilson Albín Terán Ferreira, alias "Tulio", segundo cabecilla del frente de guerra norte del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

"Este bandido tenía 13 órdenes de captura y fue condenado a 40 años de prisión en junio del 2007 por el juzgado único penal del circuito especializado de Valledupar, por el secuestro y posterior homicidio de un reconocido ganadero", dijo Santos en un acto de gobierno.

"Quiero resaltar este hecho y agradecerle al presidente (Hugo) Chávez y a las autoridades venezolanas esta colaboración creciente que estamos teniendo en todos los frentes, incluyendo, como aquí se demuestra, el frente de la seguridad", precisó el mandatario colombiano.

En noviembre, Venezuela deportó a Bogotá a otros dos integrantes del ELN y a uno de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Por años, el presidente venezolano fue acusado de tener nexos con las FARC y el más pequeño ELN, así como de permitir que dirigentes de esos dos grupos, considerados como organizaciones terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea, se refugiaran en su país.

El ex presidente Álvaro Uribe, antes de entregar el poder el pasado 7 de agosto, acusó al gobierno de Venezuela de permitir que importantes líderes guerrilleros permanecieran en esa nación para eludir una ofensiva militar en Colombia.

Esa acusación provocó que Chávez rompiera sus relaciones diplomáticas con Bogotá, decisión que se sumó a la orden de suspender el comercio con Colombia adoptada en 2009 por la decisión de Uribe de firmar un acuerdo militar con Estados Unidos que el mandatario izquierdista consideraba como una amenaza para su país y su revolución socialista.

Pero con la llegada al poder de Santos, se restablecieron las relaciones diplomáticas y se reactivó el comercio binacional con una serie de acuerdos de los dos mandatarios que incluyó la lucha contra el narcotráfico y a grupos armados ilegales en los dos países, respetando sus soberanías.

El ELN es la segunda fuerza rebelde de Colombia, dice contar con unos 5.000 combatientes y se caracterizó por sus ataques contra la infraestructura petrolera y energética de este país de más de 44 millones de habitantes.