Caracas. La cosmogonía del pueblo indígena Pemón relata que dos miembros de comunidades diferentes se enamoraron y para consolidar su unión se fugaron de sus respectivos caseríos.

Por su osadía fueron convertidos en dos piedras idénticas de unas 30 toneladas que descansaban en la selva venezolana hasta el artista plástico alemán Wolfgang von Schwarzenfeld extrajo una de ellas y la llevó al parque metropolitano Tiergarten, en Berlín, como parte de un proyecto personal.

"Un elemento sagrado no puede ser removido, la naturaleza se queja" dijo a José Fernández, miembro de la comunidad Pemón.

Los pemones son indígenas sudamericanos que habitan en el suroriental estado Bolívar, en la frontera con Guyana y Brasil, territorio del parque nacional Canaima. Se calcula que en Guyana, Brasil y Venezuela hay unos 30.000 pemones.

La comunidad asegura que meses después de la extracción de la piedra, se produjo en Venezuela la conocida como "La tragedia de Vargas", uno de los peores desastres naturales que afectó al país petrolero en 1999.

Aquella vez, tras días de feroces aguaceros, fallecieron unas 10.000 personas, aunque aún no se conocen las estadísticas oficiales.

Asimismo, Fernández dijo que desde esa fecha los ríos donde solían pescar están vacíos y que las lluvias que actualmente están afectando al país sudamericano y que han dejado más de 100.000 damnificados, tienen su origen en la extracción de la piedra.

Regreso inminente. Schwarzenfeld viaja por el mundo en busca de pares de piedras con características similares. Una vez que las consigue, se lleva una y la gemela la deja en su lugar de origen. Así ha paseado la última década por los cinco continentes.

"La extracción (de la piedra Kueka) sucedió en tiempos distintos, durante el Gobierno de Rafael Caldera (1994-1999) cuando el respeto por las culturas indígenas no era el que tenemos ahora", dijo a Reuters el presidente del Instituto de Patrimonio Cultural de Venezuela, Héctor Torres.

La constitución promulgada por el Gobierno de Hugo Chávez en 1999 reconoció formalmente a los indígenas como ciudadanos venezolanos.

A partir de esa fecha Venezuela ha maximizado esfuerzos para permitir el retorno de la piedra y en el último año ha iniciado las gestiones con el gobierno alemán.

"La cancillería de Venezuela ha entregado a la cancillería de Alemania una nota verbal concretando la solicitud (...) el Gobierno alemán ha respondido informalmente que no tiene inconveniente para el retorno de la piedra Kueka a Venezuela", adelantó Torres.

El funcionario explicó que Alemania ha exigido la donación de otra piedra para reemplazar la que actualmente reposa en el parque Tiergarten, cerca a la famosa Puerta de Brandeburgo.

"No debe ser condición la donación de otra piedra para el regreso de la piedra Kueka porque si algo está claro es que la piedra le pertenece al pueblo Pemón", opinó Torres.

El Gobierno venezolano ha calificado la extracción de la piedra Kueka como un hecho "ilegal".

Sin embargo, Schwarzenfeld explicó a Reuters, avalado en documentos del Gobierno venezolano, que la piedra fue extraída "legalmente" tras ser donada al pueblo alemán.

"Estoy interesado en encontrar una solución pacífica para acabar con esta desafortunada historia", dijo.

Cuando Schwarzenfeld llegó a Venezuela para llevarse la piedra, el pueblo Pemón bloqueó por dos meses la vía por donde el artista alemán pretendía llevarse el preciado bien.

Sin embargo, la ilusión de la resistencia se esfumó cuando Héctor Hernández, entonces presidente del Instituto Nacional de Parques (Inparques), permitió la "donación".

En todo caso, Venezuela confía en el pronto regreso de la piedra y el cese de los embates climáticos.

"El regreso de la piedra Kueka es inminente, sea hoy, mañana o en un mes", dijo Torres.