Las más de 10 mil personas evacuadas de sus viviendas, la madrugada del pasado domingo, tras el sorpresivo estallido de varios galpones de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), con sede en el estado Aragua, han comenzado a retornar entre entre domingo y este lunes, por instrucciones del primer mandatario regional: Rafael Isea Romero, quien reiteró en rueda de prensa "total control de la situación".

Los diferentes organismos del Estado recogieron el 100% de las municiones desperdigadas en las zonas aledañas al arsenal. Aseguró Isea que ya no existe ningún refugio activado pues "la seguridad de los moradores de Caña de Azúcar y La Coromoto está garantizada".

Con relación a la explosión controlada que realizarán los expertos en detonaciones de la Fuerza Armada Nacional, Isea dijo que "se trata de una acción profesional que no representa peligro alguno para las personas que habitan en las cercanías de Cavim".

Anunció que la gobernación aragüeña, con la colaboración del Ejecutivo nacional, asumirá los costos de reparación de todos aquellos domicilios que resultaron afectados, de forma parcial o total, por el incendio de los depósitos militares. Esto, tras la culminación del censo que arrancó hoy lunes, según el mandatario, en los sectores involucrados.

Las ondas expansivas generadas a raíz de las explosiones causaron, en su mayoría, derrumbes de techos, desprendimiento de puertas y ventanas, estallido de vidrios y desperfecto de los artefactos eléctricos.