Caracas. Familiares, amigos y deportistas esperaban ansiosos el viernes noticias sobre el joven beisbolista venezolano Wilson Ramos, quien pertenece a las Grandes Ligas de Estados Unidos y fue secuestrado esta semana en la ciudad noroccidental de Valencia.

Ramos, de 24 años, es el cuarto pelotero de las Grandes Ligas afectado por un secuestro en Venezuela, donde según organizaciones no gubernamentales se producen al menos dos raptos diarios, uno de los índices más altos del mundo.

El jugador de los Nacionales de Washington y de los locales Tigres de Aragua, fue plagiado el miércoles por la noche por hombres armados cuando, según testigos, firmaba autógrafos para unos seguidores.

"Aún no hay noticias en relación a Wilson Ramos, los secuestradores no han hecho contacto. Sólo queda ser pacientes, rezar y tener fe", dijo la gerente de relaciones públicas de los Tigres de Aragua, Kathe Vilera, a través de su cuenta en Twitter.

"Es una angustia. Pero no hay que perder la esperanza y hay que pensar positivo. Sigamos apoyando a su familia", agregó.

La noche del jueves, en una fecha más del béisbol venezolano, los equipos hicieron un minuto de silencio por la liberación de Ramos y lucieron un cintillo verde en la manga izquierda de sus camisas. Amigos y seguidores también participaron en una vigilia en Valencia.

Los aficionados llevaron pancartas donde se leía "Liberen a Wilson Ramos" y "Wilson estamos contigo y tu familia".

El secuestro de Ramos no sólo ha puesto bajo la lupa el gran problema de la inseguridad entre los venezolanos, que el próximo año irán a las urnas para elegir presidente, sino que ha generado presión sobre las autoridades para resolver el caso con prontitud.

En Venezuela son comunes los "secuestros express" de empresarios y personas adineradas, donde los delincuentes pasean por cajeros automáticos a los secuestrados y los liberan horas después.

La víspera al secuestro de Ramos, la policía encontró la camioneta que utilizaron los captores para trasladar al deportista a unos 80 kilómetros de donde se produjo el rapto.

Ramos jugó su primera temporada en las Grandes Ligas este año y se aprestaba a participar en la liga venezolana.

Pese a la disminución del número de equipos estadounidenses con escuelas de entrenamiento en Venezuela, al inicio de la temporada 2011, había 62 jugadores venezolanos dentro de las Grandes Ligas.