Río de Janeiro. La policía de Brasil detuvo el sábado a 10 hombres fuertemente armados y rescató 35 personas que fueron tomadas como rehenes durante casi dos horas en un hotel cinco estrellas de uno de los distritos más ricos de Río de Janeiro.

El grupo, provisto de armas automáticas, rifles y granadas, conducía varios autos en una de las calles más conocidas de Río junto al mar cuando se topó con patrullas de la policía.

Luego se produjo un tiroteo en el barrio Sao Conrado y los sospechosos encapuchados escaparon al Intercontinental Hotel, que el año pasado fue sede del Foro Económico Mundial en Latinoamérica. Una mujer murió y dos funcionarios de la policía resultaron heridos, dijo la policía.

"Nunca he visto tantos delincuentes juntos. Todos usaban las mismas ropas, como uniformes, y estaban en las calles disparando", dijo a Reuters un residente que presenció el evento y pidió no ser nombrado. "Era una zona de guerra", afirmó.

Imágenes de la televisión mostraron a sospechosos usando ropas negras con chalecos antibalas y escondidos detrás de un camión de basura durante el tiroteo con la policía, antes de precipitarse al hotel.

El coronel Lima Castro, portavoz de la policía militar de Río, dijo que los 35 rehenes fueron liberados ilesos. El equipo elite de la policía BOPE despejó todo el hotel, incluyendo el techo, y arrestó a 10 personas.

Con sus playas, carnaval en las calles y atracciones como el Pan de Azúcar y la estatua del Cristo Redentor, Río se ha convertido en el mayor destino turístico de Brasil, recibiendo un estimado de 3 millones de visitantes extranjeros por año, de acuerdo a cifras del gobierno.

Río de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos 2016 y está entre las ciudades que realizarán los encuentros de la Copa Mundial de Fútbol 2014.