Santiago. El complejo volcánico chileno Planchón-Peteroa se encuentra en una fase eruptiva débil, sin que por ahora revista peligro para la población, aunque su nube de cenizas avanza hacia la zona fronteriza con Argentina, dijeron autoridades en un informe conocido este jueves.

El macizo, ubicado a unos 220 kilómetros al sur de la capital chilena y casi en la frontera con Argentina, entró en una mayor actividad esta semana, lo que despertó la alerta del gobierno y el Servicio de Geología y Minería (Sernageomin), que dispusieron de su monitoreo y sobrevuelo.

"Se puede concluir que el volcán Planchón mantiene una actividad eruptiva con explosiones débiles (...) semejante a fases menores de la erupción registrada en 1991", dijo un reporte del Sernageomin.

"En la condición actual, la actividad eruptiva no representaría peligro inminente para la población en su entorno", agregó.

Según autoridades de esa entidad y de la gubernamental Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), la distribución de la pluma de dispersión de cenizas afecta principalmente hacia el este, en la zona fronteriza con Argentina.

El complejo volcánico cuenta con dos cráteres y actualmente el que está activo es el suroccidental, el cual presentó por varios años una persistente fumarola.

"La actividad eruptiva en curso muestra acumulaciones de cenizas locales en el entorno de 10 kilómetros del volcán y no se aprecian alteraciones en los glaciares del complejo volcánico", dijo Sernageomin.

Chile forma parte del "Cinturón de fuego del Pacífico", una inestable zona en torno al océano Pacífico donde chocan las placas continentales y son frecuentes los sismos y la actividad volcánica.