Saná. Las fuerzas de seguridad yemeníes establecieron puestos de control en la capital Saná este sábado, registrando vehículos y realizando identificaciones personales tras el descubrimiento de un complot con paquetes con bomba cuyo origen fue Yemen.

Decenas de policías fuertemente armados y fuerzas militares fueron desplazados por la capital yemení, incluido el sector diplomático y la carretera periférica que rodea la ciudad. Un testigo dijo que detenían automóviles e interrogaban a los pasajeros.

Yemen también aumentó la seguridad en su espacio aéreo y puertos, dijo un funcionario de seguridad.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo este viernes que dos paquetes con explosivos enviados desde Yemen e interceptados en Gran Bretaña y Dubái tenían como blanco "dos lugares de adoración judíos en Chicago".

Las sospechas recayeron sobre Al Qaeda en la Península Arábiga, que opera en Yemen y se adjudicó la responsabilidad por un fallido intento de hacer estallar un avión estadounidense que se dirigía a Detroit en el día de Navidad del 2009.

Este último plan de ataque intensificará aún más las preocupaciones de seguridad sobre el inestable estado árabe, visto por Occidente como base del grupo afiliado a Al Qaeda más ingenioso y audaz.

Tras el intento de estallar el avión en diciembre, Yemen lanzó una ofensiva contra Al Qaeda respaldada por Estados Unidos, allanando y bombardeando escondites.

Esa operación causó una desafiante respuesta del grupo que lanzó una campaña de contraataques contra blancos extranjeros y gubernamentales.