Un atentado suicida contra militares que ensayaban un desfile en el centro de la capital yemení de Sanaá, provocó este lunes la muerte de al menos 96 personas y heridas a otras 300, informó la policía local.

Fuentes de la Inteligencia Militar citadas por las cadenas de televisión Al Yazira y CNN informaron que los muertos superarían el centenar, pero esta información aún no tuvo una confirmación oficial.

En el lugar se encontraban también el ministro de Defensa, Mohamed Nasser Ahmed, y el jefe del Estado Mayor, aunque ninguno resultó herido en el ataque.

Se trata del atentado más grave perpetrado en la capital yemení desde la llegada al poder del presidente Abd Rabbu Mansur Hadi, el pasado mes de febrero, informó la agencia de noticias Europa Press.

Si bien algunas versiones difundidas por distintos medios de comunicación, basadas en "fuentes oficiales", mencionaron que la red fundamentalista islámica Al Qaeda se atribuyó la autoría del hecho, hasta el momento no hubo información oficial al respecto.

Jane Ferguson, corresponsal en Sanaá de la cadena de televisión qatarí, aseguró que fuentes oficiales "informaron de 96 muertos y de muchos más heridos" y que "hay pedidos de donaciones de sangre y el balance de muertos puede ser mayor".

El autor del atentado, que al parecer iba vestido con uniforme del Ejército de Yemen, detonó un cinturón cargado de explosivos cuando se encontraba entre un grupo de efectivos de la Seguridad Central en la plaza Al Sabin, cerca del Palacio Presidencial, un lugar habitual para las grandes paradas militares.

Las imágenes de un canal de televisión yemení muestran a centenares de soldados que salen como en una estampida segundos después de la explosión, mientras decenas de cadáveres se ven esparcidos en el suelo.

Se desconoce si el suicida estaba participando en el ensayo o si se había acercado a los militares poco antes de activar la bomba. Fuentes de seguridad citadas por el diario digital Yemen Post indicaron que el atentado fue perpetrado en el momento en que cientos de soldados ensayaban la parada militar.

La parada está prevista inicialmente para este martes con motivo de la conmemoración del Día Nacional de Yemen (que recuerda la unificación, en 1990, entre la República Democrática Popular de Yemen, más conocida como Yemen del Sur, y la República Arabe de Yemen, Yemen del Norte), y se espera la presencia del presidente Hadi.

No obstante, este atentado supone una importante novedad en el país ya que pese a la extensión de la violencia en otras regiones de Yemen, sobre todo en la sureña provincia de Abyan, la situación permaneció relativamente tranquila en Sanaá desde el derrocamiento de Saleh.

Sin embargo, su caída fue un mojón que señaló el inicio de una escalada de violencia, ya que también provocó una división en el ejército propiciando un fortalecimiento de los grupos afines a Al Qaeda y también de los movimientos separatistas del sur.

Y el atentado de este lunes tuvo lugar diez días después del inicio de una ofensiva del ejército contra Al Qaeda en el sur del país, que desde su inicio causó la muerte de 230 personas, en su mayoría combatientes de la red islamista.

Al Qaeda en la Península Arábiga había asegurado el domingo haber tendido una emboscada a varios militares y asesores estadounidenses en el oeste de Yemen.