Lima. Una "discriminatoria" ley contra inmigrantes aprobada recientemente en el estado de Arizona preocupa "enormemente" a los países de la Organización de Estados Americanos (OEA), dijo el secretario general del organismo, José Miguel Insulza.

El espinoso tema inmigratorio en Estados Unidos entró nuevamente en el centro de atención luego de que Arizona dio luz verde a la ley, bajo la cual los oficiales podrán determinar el estatus inmigratorio de toda persona que sospechen se encuentra ilegalmente en el país.

Según críticos, la medida -rechazada el mes pasado por el presidente mexicano, Felipe Calderón, durante una visita a Washington- permite la discriminación étnica.

La ley entra en vigor a fines de julio.

"Han preocupado, especialmente a nuestros países miembros, medidas como la directiva de retorno de la Unión Europea y más reciente la Ley 1.070 del estado de Arizona que apuntan a reprimir artificialmente procesos que son naturales", dijo Insulza en Lima.

"La ley de Arizona tiene además un trasfondo innegable de discriminación en contra de poblaciones latinas migrantes y no inmigrantes de esa región", agregó en la inauguración de la 40º asamblea del organismo que se realiza en la capital peruana hasta este martes.

Por ello, el asunto será una prioridad para Insulza durante su segundo mandato de cinco años al frente de la OEA.

"La misión que me he propuesto durante este nuevo mandato es propiciar un diálogo constructivo que permita avanzar en la creación de un entendimiento básico, pautas y lineamientos de cooperación regional que impulsen migraciones controladas, ordenadas y seguras", explicó durante su discurso.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, abordaría el tema durante el encuentro.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó la ley de Arizona como "errada" y ha buscado zanjar sus diferencias sobre el tema con la gobernadora del estado, la republicana Jan Brewer.

Asimismo, el mandatario demócrata lucha por obtener el apoyo de la oposición para una extensa reforma inmigratoria y dijo el mes pasado que pedirá 500 millones de dólares para reforzar la protección fronteriza y que desplegará 1.200 soldados de la Guardia Nacional en la frontera con México.

En la asamblea, los países miembro de la OEA también discutirán las principales amenazas en la región, la preocupación por la creciente compra de armamento y los problemas en la lucha contra el crimen y el narcotráfico.