La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó hoy el asesinato del periodista mexicano Carlos Domínguez Rodríguez y pidió una "investigación efectiva".

Domínguez fue atacado en su vehículo el pasado sábado en Nuevo Laredo, en el norteño estado de Tamaulipas, y murió tras recibir 21 puñaladas, de acuerdo con las autoridades locales.

Jan Jarab, representante de la ONU-DH en México, indicó que el crimen de Domínguez, el único asesinado a pesar de que viajaba con otras personas, "confirma el riesgo de ser periodista en México y en particular en Tamaulipas".

El representante hizo un llamado a las autoridades estatales y federales para que esclarezcan el caso sin dejar de lado la línea de investigación relacionada con la labor periodística de Domínguez.

También envió sus condolencias a la familia y urgió a que se les garantice la protección que necesita.

"La impunidad favorece a quienes agreden o matan a periodistas y genera un círculo vicioso de violencia que urge frenar", añadió Jarab.

Dijo que de cara a las elecciones de 2018 en el país, será necesario que las autoridades adopten medidas específicas de prevención, pues "durante los procesos electorales se incrementan las agresiones contra periodistas".

El hombre tenía 77 años, trabajaba de manera independiente y escribía una columna sobre temas políticos. Una de sus últimas publicaciones abordaba el contexto electoral en Tamaulipas.

En un informe titulado "Zonas Silenciadas: regiones de alta peligrosidad para ejercer la libertad de expresión" de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Tamaulipas fue identificado como un estado en donde se inhibe la libertad de expresión.

Además, tras una visita al estado por parte de las Relatorías de Libertad de Expresión de la ONU y la CIDH en noviembre 2017, los relatores emitieron una recomendación para prevenir las agresiones contra periodistas, "restaurar la confianza con el gremio periodístico y consultar a la sociedad civil".