Islamabad. Pakistán podría permitir que investigadores estadounidenses interroguen a las mujeres de Osama bin Laden, dijo un funcionario estadounidense, una decisión que podría empezar a estabilizar las relaciones entre los aliados, afectadas por la muerte del líder de Al Qaeda.

Sin embargo, un responsable del gobierno pakistaní en Islamabad dijo este martes que aún no se había tomado una decisión sobre la petición estadounidense.

Bin Laden murió el 2 de mayo en una operación secreta en la localidad pakistaní de Abbottabad, en el norte del país, para bochorno de Pakistán, que durante años negó que el hombre más buscado del mundo estuviera en su territorio.

El gobierno está bajo presión para explicar cómo fue encontrado el líder de Al Qaeda en la ciudad guarnición, a escasa distancia de una academia militar, y enfrenta críticas internas por la aparente violación de su soberanía por parte del comando estadounidense.

La cooperación de Pakistán es crucial para luchar contra extremistas islámicos y para estabilizar Afganistán, y el Gobierno de Estados Unidos tiene mucho interés en controlar las consecuencias de la operación.

Los investigadores estadounidenses, que están clasificando la enorme cantidad de material incautado en el complejo de Bin Laden, quieren interrogar a sus tres mujeres, mientras tratan de rastrear sus movimientos y neutralizar su red internacional.

"Los pakistaníes parecen estar ahora dispuestos a permitir el acceso. Con suerte seguirán adelante con las señales que están enviando", dijo un responsable estadounidense en conocimiento del asunto.

No hubo comentario inmediato por parte de la Casa Blanca.

Un responsable del Gobierno pakistaní negó que se hubiera dado permiso a Estados Unidos para interrogar a las mujeres, y dijo que investigadores locales aún tenían que finalizar sus pesquisas.

"Es demasiado pronto para pensar en ello", dijo el responsable, refiriéndose a la petición de Estados Unidos de interrogar a las mujeres.

Pakistán dice que las tres viudas, una de Yemen y otras dos de Arabia Saudita, y sus hijos, serán repatriados, e Islamabad estaba realizando contactos con sus países, pero aún tenían que decir si los aceptarían, dijo el responsable.

El hecho de que Bin Laden estuviera en Pakistán ha ampliado las sospechas de que la agencia de espionaje pakistaní ISI, que tiene un largo historial de contactos con extremistas, podría haber tenido relaciones con el líder de Al Qaeda, o que algunos de sus agentes lo hizo.

Algunos legisladores estadounidenses han llegado a pedir una reducción en los miles de millones de dólares que Washington

otorga en ayuda al país musulmán, que cuenta con capacidad nuclear.

Sin embargo, Estados Unidos no ha llegado a acusar a Pakistán de proporcionar refugio a Bin Laden.

"Creemos que es muy importante mantener una relación de cooperación con Pakistán, precisamente por el interés de nuestra seguridad nacional", dijo el lunes el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo que los gobiernos occidentales no tenían otra alternativa que cooperar con Pakistán para luchar contra el extremismo islámico.

"Si queremos garantizar una paz y estabilidad a largo plazo en Afganistán y más allá, necesitamos un vínculo positivo con Pakistán", dijo Rasmussen en el Consejo de Asuntos Internacionales en Atlanta el lunes.

El primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani, en su primera intervención de importancia tras la muerte de Bin Laden, rechazó el lunes las acusaciones de incompetencia o incluso complicidad para ocultar al líder de Al Qaeda.

"Las acusaciones de incompetencia o complicidad son absurdas", afirmó Gilani al Parlamento, agregando que era falso acusar a Pakistán, incluyendo a su agencia de inteligencia, de "estar confabulada" con la red Al Qaeda.