Los presidentes de Estados Unidos y Pakistán, Barack Obama y Asif Ali Zardari, en una reunión en la Casa Blanca en enero pasado.

Pakistán rechazó ayer las acusaciones "absurdas" de una eventual complicidad oficial con Osama bin Laden, mientras que Estados Unidos se negó a pedir disculpas por la operación que eliminó al líder de la red Al Qaida en suelo de ese país aliado.

En una entrevista con la cadena CBS el domingo, el presidente estadounidense Barack Obama reclamó a Islamabad iniciar una investigación sobre el "apoyo" del que se habría beneficiado Bin Laden en Pakistán.

"Estamos determinados a saber por todos los medios cómo, cuándo y por qué Osama Bin Laden estuvo en Abbottabad. Se ordenó una investigación" al respecto, respondió este lunes ante los diputados del Parlamento el primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani. El dirigente calificó de "absurdas" las acusaciones de complicidad en el gobierno o el ejército pakistaníes para posibilitar la presencia de Bin Laden en Abbottabad.

Recordó que "Al Qaida y sus aliados realizaron centenares de atentados suicidas" en Pakistán en los últimos años para castigarle por su compromiso en la lucha contra el terrorismo junto a Estados Unidos.

"Sí, hubo un fracaso de los servicios de inteligencia, pero no solamente del nuestro. Es el fracaso de todas las agencias de inteligencia del mundo", dijo Gilani, reiterando los descargos realizados por Islamabad.

Violación a soberanía. Mientras que la opinión pública pakistaní, de fuerte componente antiestadounidense, reprocha a las autoridades no haber impedido la violación de su soberanía que implicó el operativo estadounidense contra Bin Laden, Gilani atribuyó a Occidente, fundamentalmente a Estados Unidos, haber "creado" al jefe de Al Qaida.

"¡Al Qaida no nació en Pakistán!", exclamó. "¿Quién es responsable del nacimiento de Al Qaida?", "¿Quién es responsable de haber construido el mito de Bin Laden?", insistió, aludiendo implícitamente a Estados Unidos.

"Hay que recordar a la comunidad internacional (...) cuando voluntarios árabes empezaron a participar en la yihad (la "guerra santa" de los muyahidines afganos contra la ocupación soviética) en un movimiento que luego se transformó en Al Qaida", declaró el primer ministro.

En los años 1980, los muyahidines afganos combatieron contra la Unión Soviética gracias al apoyo, con armas y dinero, de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), a través de los servicios secretos pakistaníes.

EE.UU. no se disculpará. Acusado de unilateralismo por Gilani, Washington se negó a excusarse por el operativo contra Bin Laden.

Al reiterar que Estados Unidos considera "complicada" pero "importante" su relación con Pakistán, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, afirmó que "no pediremos disculpas por las decisiones del presidente" Obama.

Carney señaló que Washington tomaba muy en serio las quejas del gobierno pakistaní pero que rechaza pedir disculpas por la decisión que llevó a la liquidación del enemigo número uno de Estados Unidos.

Washington dijo la semana pasada que las autoridades pakistanés no habían sido advertidas de antemano de la operación por temor a posibles "fugas".

Pero el domingo, el consejero de seguridad nacional de Obama, Tom Donilon, buscó calmar las aguas al subrayar que Washington carecía "de prueba alguna de que el gobierno de Islamabad estuviera al tanto" de dónde se ocultaba Bin Laden.

No obstante, reclamó que Islamabad transmitiera a Estados Unidos la información recogida por las autoridades pakistaníes en la residencia donde se ocultaba el líder de Al Qaida, y que le diera acceso a sus tres mujeres detenidas, para poder interrogarlas.

Filtración. Síntoma de la degradación de las relaciones entre Islamabad y Washington, el nombre de un hombre presentado cono el jefe de la CIA en Pakistán fue revelado por varios medios pakistaníes en los últimos días. The Associated Press se enteró de que el nombre revelado es incorrecto. Sin embargo, la divulgación de la supuesta identidad de cualquier funcionario de la agencia de espionaje estadounidense en ese país podría estar respaldada por los dirigentes del poderoso sistema militar y de inteligencia pakistaníes, que se sintió humillado por el sorpresivo ataque estadounidense en su territorio.

El canal privado de televisión ARY divulgó el que dijo era el actual nombre del jefe de la estación. La Nación, un periódico de los grupos políticos de derecha, retomó la noticia el sábado.

Un responsable estadounidense que pidió el anonimato dijo que la CIA, que dirigió el operativo contra Bin Laden, no preveía repatriar al responable de sus operaciones en Pakistán.

Siendo que la identidad de los agentes de la CIA es confidencial, muchos analistas estadounidenses estiman que el origen de la filtración estuvo en el ISI, el servicio de inteligencia pakistaní.