“La República del Paraguay deplora que el canciller de la República Oriental del Uruguay cuestione sin fundamento alguno la democracia paraguaya y soslaye las graves violaciones a la democracia y los derechos humanos en otros países de la región”, expresa un comunicado emitido por la Cancillería, respondiendo a Almagro.

El canciller uruguayo condenó “la ruptura del orden democrático” en Paraguay, que significó la destitución de Fernando Lugo y el posterior nombramiento de Federico Franco, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La Cancillería paraguaya “rechaza en todos sus términos” las declaraciones de Almagro, considerándolas “violatorias de los propósitos y principios de la Organización”, en lo relativo a la igualdad de derechos, de la soberanía y de la no injerencia en políticas internas.

Consideran que nuestro país, como uno en desarrollo sin salida al mar, es una de las naciones catalogadas como “grupos vulnerables” reconocidos por la ONU. Alegan además que la exclusión a la que está siendo sometido en el Mercosur y la Unasur fue a raíz de una decisión adoptada en forma ilegítima, ilegal y arbitraria.

“La situación detallada refleja de manera indubitable que en el Paraguay se han respetado los procesos constitucionales y rechaza de manera tajante toda referencia al rompimiento del orden constitucional”, añade la Cancillería, explicando que esta situación fue constatada por una delegación de la OEA, liderada por su secretario general José Miguel Insulza.