Caracas. El piloto rebelde venezolano Óscar Pérez fue "abatido" el lunes en un operativo de seguridad para capturarlo en el que también murieron siete miembros de una "célula terrorista", dijo el ministro del Interior, Nelson Reverol, un día después del hecho que fue repudiado por la oposición y grupos de derechos humanos.

Pérez y los otros hombres se escondían en una zona rural a las afueras de Caracas luego de que en agosto del año pasado expusiera su oposición abierta al Gobierno del presidente Nicolás Maduro. Otras seis personas resultaron detenidas.

"Pese a todos los intentos de lograr una rendición pacífica y negociada, este grupo terrorista fuertemente armado inició de manera artera, malintencionada, un enfrentamiento con los organismos", agregó Reverol, quien describió el intercambio de disparos como "fuerte".

"Ante una agresión que pone en riesgo la vida e integridad de los funcionarios, se procedió con los protocolos definidos para neutralizar al grupo agresor, con el lamentable saldo de siete terroristas fallecidos", agregó el ministro, quien también destacó la muerte de dos uniformados.

Pérez, un efectivo de la policía científica, saltó a la palestra pública en junio de 2017 cuando hurtó un helicóptero de una base aérea militar en Caracas y, con una bandera que decía "libertad", sobrevoló edificios gubernamentales, a los que lanzó granadas sin dejar víctimas.

En diciembre, el exinspector de 36 años también se atribuyó el asalto a una base militar de dónde sustrajo armamento acompañado por un grupo armado.

Grupos defensores de los derechos humanos condenaron lo que calificaron como un uso excesivo de la fuerza por parte de los organismos del Estado, considerando que Pérez publicó varios videos a través de las redes sociales dónde aseguraba que estaba dispuesto a rendirse, y donde se escuchaban detonaciones.

"Ministro Néstor Reverol pretende ocultar lo que el pueblo de Venezuela observó: Oscar Pérez y su grupo solicitó rendición y no se habilitaron los mecanismos para evitar el desenlace violento que lamentablemente causó la muerte de 10 personas", escribió en Twitter Provea, una organización no gubernamental.