Lima. El reñido escenario electoral que se vive en Perú con tres candidatos disputándose voto a voto las preferencias ha puesto en la agenda como prioritario el alto número de personas que dicen no saber por quién votar.

Un reportaje del diario La República cifra en 30% los indecisos y justamente hacia ellos se dirigen los últimos días de campaña.

Junto a este porcentaje, llama la atención que entre el 20 y 30% de los consultados afirman que podrían cambiar a última hora su intención de voto.

"Tenemos un electorado indeciso muy fuerte. Hay un 20% de voto frágil más los indecisos llegamos al 30%. Con esta cantidad de electorado moviéndose, los indecisos ocupan el primer lugar en el ranking. Decimos que primero está tal o cual candidato, pero en realidad está el rubro de los que todavía no saben por quién votar y los que tienen un margen de cambio importante", advirtió la directora de Imasen, Giovanna Peñaflor.

La misma experta indica que "las encuestas que hemos realizado ahora no miden el efecto, que puede ser negativo o positivo, porque a veces las campañas críticas victimizan y a veces hacen daño. Y al no medir este impacto nos dejan a ciegas de lo que sucederá".

Un punto especialmente clave a la hora de analizar el escenario electoral es la evolución que ha tenido el electorado con notorios cambios en las preferencias.

De hecho hace menos de un mes, Ollanta Humala -hoy primero en las encuestas de intención de voto- se ubicaba en el cuarto lugar de las preferencias.

La especialista señala que "estamos frente a un electorado muy volátil", pero a la vez se trata de votantes muy calculadores que espera datos para definir.

De ahí justamente que muchos expertos electorales esperen que en el último debate presidencial se defina con más certeza las preferencias con miras a los comicios de este domingo.

Un aspecto que destacan los analistas es que Keiko Fujimori es la candidata con intención de voto más estable, lo que la ubica en una posición un poco mejor que el resto de los candidatos.

Por su parte, llama la atención la caída experimentada en los últimos días por el ex presidente Alejandro Toledo.

"Cuando las diferencias son tan pequeñas se habla de un estancamiento, lo que podría ser un beneficio, pero también una limitación”, dijo.