Ramala, Cisjordania. El presidente palestino, Mahmud Abas, repitió este domingo que no hablará con Israel mientras no paralice la construcción de asentamientos, después de que los mediadores internacionales respondieran a su petición del ingreso de Palestina en la ONU con un llamamiento para celebrar negociaciones en un mes.

"Hemos confirmado que todo lo que queremos es lograr nuestros derechos mediante métodos pacíficos, mediante negociones, pero no cualquier negociación", dijo Abas ante una multitud entusiasmada que lo saludó al volver a la ciudad cisjordana de Ramala.

"No aceptaremos (negociaciones) hasta que la legitimidad sea la base y cesen completamente los asentamientos", dijo, dos días después de presentar la solicitud para un estado palestino ante la ONU y hablar ante la Asamblea General en Nueva York.

Las negociaciones de paz patrocinadas por Estados Unidos fracasaron el año pasado después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se negara a extender una moratoria de 10 meses a la construcción de asentamientos en la Cisjordania ocupada.

Los palestinos sostienen que los asentamientos, construidos en tierra capturada por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967, no les permitirían tener un estado viable. Israel cita vínculos históricos y bíblicos con Cisjordania, que llama por sus nombres hebreos, Judea y Samaria.

Netanyahu, que considera esta paralización una condición previa inaceptable, no dio ninguna muestra en su propio discurso ante la ONU de cambiar de posición, aunque urgió a Abas a volver a la mesa de negociaciones.

Estados Unidos, el principal aliado del estado judío, ha dicho que bloqueará la petición palestina en el Consejo de Seguridad, que se espera que se reúna el lunes.

Nueva agenda. Ni Israel ni los palestinos han respondido formalmente a un plan del llamado Cuarteto de negociadores de Oriente Próximo - formado por EEUU, Rusia, La ONU y la Unión Europea - para que vuelvan a negociaciones directas, se reúnan dentro de un mes y establezcan una nueva agenda para las mismas, con el objetivo de llegar a un acuerdo de paz a finales de 2012 que desembocaran en la creación de un estado palestino que viva junto a Israel.

Netanyahu saludó el llamamiento del Cuarteto pero se reservó una respuesta oficial hasta su reunión con sus ministros tras volver el lunes de Nueva York.

Abas ha dicho que tratará estas ideas con líderes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y otros altos cargos.

Horas antes de que Abas volviera a Cisjordania, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, dijo que habrá "duras repercusiones" si la ONU aprueba la solicitud de los palestinos, aunque no concretó respecto a qué medidas podría adoptar Israel.

Israel teme que aunque EE.UU. vete una resolución en el Consejo de Seguridad, los palestinos podrían obtener una mayoría en la Asamblea General que les permitiría una pertenencia limitada a la ONU.