Tras la elección formal del primer ministro japonés, Shinzo Abe, se anunció que mantendrá a su gabinete, con la única excepción de la cartera de Defensa, que ocupará Gen Nakatani en sustitución de Akinori Eto.

Abe había afirmado que mantendría en sus puestos a la gran mayoría de los miembros del Ejecutivo, cuyo objetivo es llevar a buen puerto el segundo tramo de su plan de revitalización económica, conocido como "Abenomics".

Abe reapareció en política hace dos años con un discurso en el que prometía volver a poner en la senda del crecimiento a la tercera mayor economía del mundo. Sin embargo, en el tercer trimestre de este año el país entró en recesión tras un aumento de los impuestos en abril.

Otros desafíos. El PLD y su aliado más pequeño, el Nuevo Komeito, retuvieron en los comicios su mayoría de dos tercios en la Cámara baja del Parlamento, de 475 miembros, lo que le permitirá a Abe reformar la Constitución pacifista del país, uno de sus objetivos desde hace tiempo.

Otros de los grandes desafíos de Abe son el controvertido reencendido de algunos reactores nucleares y las tensas relaciones de Japón con sus vecinos.