Washington. Un analista de política exterior que trabajó para el Departamento de Estado de Estados Unidos fue acusado de filtrar un reporte confidencial de inteligencia a un periodista, dijeron este viernes las autoridades.

Stephen Kim, quien había asesorado al ex vicepresidente Dick Cheney y otros importantes funcionarios estadounidenses, fue acusado de violar una ley de espionaje que prohíbe la difusión de información de defensa nacional y de mentir al FBI sobre sus contactos con el reportero.

El Departamento de Justicia, que anunció los cargos contra Kim, no identificó al periodista y sólo describió a su empleador como "una organización de noticias nacional".

Fiscales dijeron que el incidente ocurrió en el 2009, pero no entregaron más detalles sobre el reporte confidencial salvo que era sobre la "capacidad militar y preparación de una nación extranjera de interés".

Kim, de 43 años y empleado con un contratista federal destinado al Departamento de Estado, había escrito previamente sobre las relaciones entre Estados Unidos y Corea.

Kim se declaró no culpable de los cargos, dijeron sus abogados. Si se le halla culpable podría enfrentar hasta diez años en prisión por espionaje y cinco más por mentir.

"Stephen Kim estaba asignado al Departamento de Estado por el Lawrence Livermore National Laboratory al momento de la supuesta filtración", dijo un funcionario del Departamento de Estado, quien habló bajo condición de anonimato.

Kim trabajó en la Oficina de Verificación, Cumplimiento e Implementación del Departamento de Estado desde mediados del 2008 hasta septiembre del 2009, agregó el funcionario, sin entregar más detalles.

El caso es el más reciente de una serie bajo el gobierno de Obama, que está persiguiendo la filtración de información confidencial.

Anteriormente este año, un ex funcionario de alto rango de la Agencia Nacional de Seguridad fue acusado de poseer ilegalmente información confidencial que supuestamente entregó a un reportero del periódico Baltimore Sun.

Los abogados de Kim, Abbe Lowell y Ruth Wedgwood, lo describieron como "un analista dedicado, trabajador, cumplidor de la ley y extraordinariamente talentoso quien ha dado 10 años de un valioso servicio al gobierno de Estados Unidos y ayudó a una mejor comprensión de temas desde Corea del Norte a Irán".

Los abogados dijeron que el reporte contenía "observaciones completamente comunes sobre lo que un país debía hacer si es sancionado por su pobre comportamiento".

Lowell y Wedgwood criticaron al Departamento de Justicia por abrir el caso, llamándolo una "campaña para parecer y actuar fuerte".

"En su obsesión por restringir el diálogo correcto entre los empleados del gobierno y la prensa, la administración Obama se ha olvidado que una sabia política exterior debe basarse en una conversación bilateral entre el gobierno y el público", afirmaron.