El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, ordenó al comisionado de Seguridad del estado, Alberto Capella, poner en marcha el “Plan Delta”, para brindar protección a los 33 alcaldes del estado, incluidos aquellos que no ratificaron el mando único, como el presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, con quien incluso se reunió para acordar acciones de seguridad.

El gobernador morelense encabezó un homenaje e izamiento de la bandera a media asta y decretó tres días de luto en el estado por el asesinato de Gisela Mota Ocampo, alcaldesa del municipio de Temixco, quien fue atacada por un comando armado el sábado al interior de su domicilio.

Graco Ramírez aseguró que el asesinato de la alcaldesa “fue una clara amenaza para que los nuevos alcaldes no acepten esquema de Mando Único que hoy se construye a nivel nacional”.

Y advirtió que de no implementar el sistema de Mando Único Policial en Morelos, “terminaríamos en grave crisis de seguridad”.

El obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, ofició una misa de cuerpo presente en honor a Gisela Mota. Ahí el prelado reveló cuáles son los municipios que se encuentran bajo amenaza del crimen organizado.

“Lo único que puedo ver es que hay varias comunidades, Puente de Ixtla, Coatlán del Río, Amacuzac, que están en manos del crimen organizado, desde hace tanto tiempo que lo estoy diciendo y suplicando y no han podido hacer nada. ¿Cómo es posible que toda una región del estado esté en manos del crimen organizado, que la gente tenga que estar pagando derecho de piso y que cada dos o tres meses lo mismo, se han hecho denuncias y no funciona. ¿Qué pasa? ¿Cómo se puede permitir que una parte del estado esté en manos del crimen organizado”, denunció.

El gobernador Graco Ramírez decretó tres días de luto en el estado por el crimen de Mota Ocampo y luego acudió a su funeral, donde hizo una guardia de honor. Reiteró que por ese asesinato habrá legalidad y firmeza necesaria en el gobierno estatal. “No vamos a regresar a lo de antes. No habrá impunidad”, dijo.

El fiscal general de Morelos, Javier Pérez Durón, informó la detención de tres personas, quienes serían los autores materiales del asesinato, y uno de los cuales habría confesado haber recibido unos 500.000 pesos a cambio de efectuar el crimen.

El comisionado estatal de Seguridad, Alberto Capella, explicó que a las 07:12 de la mañana del sábado se reportó al C5 que una mujer se encontraba lesionada por impactos de arma de fuego en la calle Lázaro Cárdenas y Miguel Hidalgo, en la colonia Pueblo Viejo del municipio de Temixco, domicilio de la alcaldesa Gisela Raquel Mota Ocampo, quien había tomado posesión del cargo apenas un día antes.

Luego, policías adscritos al Mando Único del municipio de Temixco implementaron a las 07:14 de la mañana un operativo para la búsqueda y localización de los presuntos responsables y fue sobre las denominadas minas de Orihuela donde ubicaron un vehículo Nissan Sentra, del cual los tripulantes efectuaron disparos con arma de fuego, agresión que fue repelida por los uniformados, lo que dejó como saldo dos presuntos delincuentes sin vida que quedaron en calidad de desconocidos. La Fiscalía presume que ese comando armado era integrado por miembros del grupo criminal Los Rojos.

Derivado de estos hechos quedaron asegurados una camioneta Jeep Cherokee con placas de circulación del Estado de México, chamarras, pasamontañas, un arma de fuego calibre 9mm abastecida con 30 cartuchos útiles y un arma de fuego tipo UZI semiautomática abastecida con 30 cartuchos útiles, los cuales se pusieron a disposición del Ministerio Público del fuero común.

Alberto Capella añadió que el operativo implementado por los elementos del Mando Único y personal de la Policía de Investigación Criminal dio como resultado la detención de un menor de edad, además de un joven de 18 años y de una mujer de 32 años, quienes fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del estado.

Homicidios en Morelos. Los homicidios de Morelos tuvieron un repunte del 2014 al 2015. Cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública registran que en el 2014 se cometieron 452 homicidios dolosos, mientras que de enero a noviembre del 2015, ya se contabilizaban 463 asesinatos dolosos, convirtiéndose así en el delito de mayor impacto en la entidad.

De acuerdo con el mapa delictivo del gobierno federal, en Morelos operan y se disputan el control territorial de las zonas de trasiego de drogas nueve grupos delictivos: el Cártel del Pacífico, Zetas, Arellano Félix, La Familia, Caballeros Templarios, Nuevo Cártel Juárez, Cártel del Golfo y Los Beltrán Leyva. A ellos se suman células delictivas de Los Rojos y del fracturado grupo de Guerreros Unidos, teniendo el primero mayor presencia.

Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que en Morelos se cometen en promedio 3,813 actos delictivos, lo que convierte a la entidad en una situación de mediana peligrosidad, junto con Michoacán, Coahuila, Chihuahua y Durango.

Las cifras revelan que en materia de secuestros, en el 2014 se cometieron 128 eventos, mientras que de enero a noviembre se contabilizaban 29 casos, lo que significó una significativa reducción.

En contraste, la extorsión en Morelos aumentó, pues en todo el 2014 se contaron 128 casos, mientras que los 11 meses del 2014 ya se contabilizaban 170 denuncias por extorsión.

En cuanto a los homicidios, las cifras revelan que ese delito no se ha podido contener, ya que en el 2014 se cometieron 452 homicidios dolosos, mientras que de enero a noviembre del 2015, ya se contabilizaban 463 asesinatos dolosos, convirtiéndose así en el delito de mayor impacto en la entidad.

Los Rojos, escisión del Cártel Beltrán Leyva. Tanto el grupo delincuencial de Los Rojos como Guerreros Unidos (GU) se originaron tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva como desprendimientos del Cártel de los Beltrán Leyva, que ahora se disputan el control de las plazas en Guerrero y Morelos y algunas zonas del Estado de México.

De acuerdo con la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, el grupo criminal de Los Rojos se dedica a la producción de heroína, metanfetamina y cocaína, además del robo de vehículos, extorsión, homicidios y secuestro.

Jesús Nava Romero, alias el Rojo, era el jefe de ese grupo criminal. Se le consideraba responsable de la decapitación de 9 militares en Chilpancingo, Guerrero, el 21 de diciembre del 2008, y murió durante el enfrentamiento en el que cayó abatido Beltrán Leyva.

José Nava Romero, hermano del Rojo, quedó al frente de esa organización hasta que fue asesinado en junio del 2013. María del Carmen Nava asumió el cargo después, hasta que fue detenida en mayo del 2014 en Querétaro.

La PGR identifica que los hermanos Ramón y Mateo Nava Romero, así como Zenén Nava Sánchez, el Chaparro, son los líderes actuales de Los Rojos, además de Santiago Mazari Miranda, el Carrete, a quien también buscan por su relación con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.