Kabul.  Una serie de ataques que dejaron al menos unos diez muertos mancharon este sábado la elección legislativa de Afganistán, que los talibanes prometieron interferir y que será una prueba clave para la credibilidad del gobierno y las fuerzas de seguridad.

Los votantes parecían dudar sobre si acudir a los centros de votación después de una serie de ataques con cohetes en centros provinciales en distintas zonas del país.

Un cohete cayó cerca de la embajada de Estados Unidos y el cuartel general de las fuerzas lideradas por la OTAN, en el centro de Kabul, unas tres horas antes del inicio de la votación a las 7.00 hora local (0230 GMT).

Funcionarios informaron de episodios de violencia en todo el país. En el peor incidente, la policía dijo que los talibanes mataron a un soldado afgano y a seis milicianos pro gobierno en un ataque contra un puesto de seguridad contiguo a un centro de votación en la norteña provincia de Baghlan.

En términos de violencia, el ritmo inicial fue similar al de la defectuosa elección presidencial del 2009.

Si se presentan importantes fallas de seguridad, sería un gran revés, mientras Washington observa de cerca antes de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realice una revisión a la estrategia de guerra en diciembre, que posiblemente examine el ritmo y escala del retiro de tropas de su país.

La Comisión Electoral Independiente (IEC por su sigla en inglés) dijo que un 8 por ciento de los 5.816 circuitos de votación no habían abierto o no se habían reportado, mayormente debido a temores de seguridad, dijo el presidente del organismo Fazl Ahmad Manawi en una conferencia de prensa.

La IEC había decidido no abrir otros 1.019 lugares debido a la promesa de los talibanes de causar problemas durante la votación.

Los ataques, y el número de centros de votación que permanecían cerrados, generaron temores sobre una baja participación que podría afectar el resultado y la credibilidad de los comicios.

"Al igual que en cada elección, esperamos que exista una alta participación de votantes y que nadie sea disuadido por los incidentes de seguridad", dijo Karzai a periodistas después de emitir su voto en una secundaria cerca del palacio presidencial de Kabul.

Los talibanes dijeron en su sitio de internet que habían llevado a cabo más de 100 ataques durante el día.

Cohetes, explosiones. Cohetes cayeron en la norteña provincia de Takhar y en Kunar, en el este, causando la muerte de tres personas y heridas a otras nueve, dijeron funcionarios.

Dos observadores electorales afganos resultaron heridos por una explosión dentro de un centro de votación en la provincia de Khost, un bastión talibán cerca de la frontera con Pakistán, dijo el jefe de policía de Khost, Abdul Haqim Eshaqzai.

Las autoridades de Kunar solicitaron un ataque aéreo de la OTAN que dejó nueve combatientes palestinos muertos, que habían atentado contra un centro de votación, dijo el jefe de policía del lugar Khalilullah Ziayee.

Cuatro centros de votación fueron cerrados luego de ataques de los talibanes en Logar, al sur de Kabul, y muchas personas permanecieron en sus hogares tras la amenaza de los extremistas de cortar los dedos manchados con tinta a quienes votaran.

"No quiero ir a votar debido a las amenazas de los talibanes. No quiero perder la vida sólo por un candidato", dijo un residente de Logar llamado Naveed.

A pesar de los ataques, otros desafiaron a las amenazas de los talibanes.

"Esto es por el futuro de Afganistán", dijo el estudiante Sohail Bayat después de votar. "La gente no quiere de vuelta a los talibanes, así que mucho afganos deben salir y votar", agregó.

La corrupción y el fraude también son preocupaciones graves después de una votación presidencial fallida el año pasado, cuando un tercio de los votos de Karzai fueron rechazados por falsos. La elección del sábado sería vista como una prueba a la credibilidad Obama

Observadores del proceso han reportado miles de tarjetas de votación falsificadas en todo el país en la previa a la elección, aunque el IEC afirma que ha aplicado medidas que evitarán grandes fraudes.

No estará claro durante varias semanas al menos quiénes son los ganadores de entre los cerca de 2.500 candidatos de los 249 escaños disponibles en la wolese jirga, o Cámara baja del Parlamento.

Los resultados preliminares de la votación del sábado no se conocerán hasta el 8 de octubre, y los resultados finales no se esperan antes del 30 de octubre.

Cerca de 300.000 soldados y policías afganos brindan seguridad para la elección, apoyados por unos 150.000 soldados extranjeros.