Islamabad. Al Qaeda confirmó la muerte de Osama bin Laden, despejando las dudas de algunos musulmanes sobre la caída del líder militante en un operativo estadounidense, y prometió más ataques contra occidente.

El anuncio de la red islamista, que prometió difundir pronto una cinta de audio grabada por bin Laden una semana antes de su muerte, parecía querer mostrar a sus simpatizantes que el grupo sobrevivió a la muerte de su ideólogo.

En un comunicado publicado en internet, Al Qaeda declaró que la sangre de su líder "es demasiado valiosa para nosotros y para todos los musulmanes como para ser derramada en vano".

"(La sangre de bin Laden) permanecerá, con permiso de Alá Todopoderoso, como una maldición que persigue a los estadounidenses y a sus agentes, y va detrás de ellos dentro y fuera de sus países", agregó.

La red militante también instó a los pakistaníes a levantarse contra su Gobierno para "limpiar" el país de lo que llamó la vergüenza producida por la muerte de bin Laden en suelo pakistaní.

"Antes de que el jeque deje este mundo y antes de que podamos compartirlo con la nación islámica en su alegría por sus revoluciones frente a los opresores, él (bin Laden) hizo una grabación de voz de felicitación y consejo que publicaremos pronto, si Dios quiere", dijo el grupo militante.

"Advertimos a los estadounidenses que no dañen el cuerpo del jeque o lo expongan a algún tratamiento indecente, ni que agredan a algún miembro de su familia, vivo o muerto, y que entreguen los cuerpos a sus familias", añadió.

Algunos en el mundo musulmán expresaron dudas sobre la muerte de bin Laden, a quien se acusa de ser el cerebro tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos.

Un sondeo conducido entre 1.000 personas en Pakistán esta semana por YouGov, un organización basada en Gran Bretaña, halló que 66% no creía que la persona asesinada por el comando estadounidense fuera bin Laden.

Antes de las oraciones del viernes en una mezquita en París, un hombre que declinó dar su nombre dijo: "Esta historia es un mito. La inventaron para distraer a los estadounidenses de los problemas reales de allí, como la economía y el costo de la gasolina".

Pero el presidente estadounidense, Barack Obama, continuó disfrutando del apoyo público por el asesinato de bin Laden. El mandatario voló a una base militar en Fort Campbell, Kentucky, para agradecer a las fuerzas especiales involucradas en la operación.

"Esta ha sido una extraordinaria semana para nuestra nación", dijo Obama a los soldados. "El líder terrorista que golpeó nuestro país el 11 de septiembre nunca amenazará nuestra nación otra vez", añadió. Pero advirtió que "esta continúa siendo una dura batalla".

En tanto, el resentimiento y las sospechas persistían entre Washington y Islamabad tras el operativo en Abbottabad, a 50 kilómetros al norte de Islamabad.

Un avión no tripulado estadounidense mató a 17 personas en el noroeste de Pakistán, pese a las advertencias del Ejército pakistaní contra una escalada de los ataques dentro de sus fronteras.

Alrededor de 1.500 islamistas se movilizaron en la ciudad de Quetta, en el sudoeste, para prometer represalias por la muerte de bin Laden y hubo pequeñas protestas en otras regiones de Pakistán.

Talibanes afganos y jóvenes islamistas indonesios lanzaron amenazas similares.

Un portavoz talibán dijo que el grupo "cree que el martirio del jeque Osama bin Laden dará nuevo ímpetu a la actual yihad contra los invasores".

Una de las esposas de bin Laden, Amal Ahmed Abdulfattah, dijo a los interrogadores pakistaníes que el líder de Al Qaeda había vivido durante cinco años en el complejo en el que fue asesinado por las fuerzas estadounidenses, indicó un funcionario de seguridad pakistaní.

La revelación seguramente aumentará las sospechas de Washington de que las autoridades pakistaníes fueron muy incompetentes o mantuvieron un doble juego en la caza de bin Laden y la supuesta alianza de ambos países contra el islamismo violento.

Las fuerzas de seguridad pakistaníes se llevaron a entre 15 y 16 personas en custodia del complejo en Abbottabad después de que las fuerzas estadounidenses extrajeron el cuerpo de bin Laden, dijo un funcionario. Entre los detenidos se encontraban sus tres esposas y varios niños.

En Washington un funcionario dijo que la inteligencia estadounidense vigiló el escondite de bin Laden en Abbottabad antes de la acción comando.

Funcionarios estadounidenses dijeron también que entre los materiales encontrados en la residencia de bin Laden había ciertas evidencias que indicaban que Al Qaeda consideró atacar el sistema de ferrocarriles de Estados Unidos con ocasión del 10 aniversario de los ataques del 11 de septiembre del 2001.

En el Congreso estadounidense está creciendo la presión para suspender o al menos revisar la ayuda a Pakistán.

Funcionarios pakistaníes de seguridad han dicho que los comandos estadounidenses mataron a sangre fría al líder de Al Qaeda, que estaba desarmado y no opuso resistencia, como la Casa Blanca dijo inicialmente.

En medio de diferentes relatos sobre la intensidad de la resistencia que encontraron los comandos SEAL, un funcionario pakistaní de seguridad dijo que Estados Unidos debería divulgar los videos que seguramente tiene del operativo.

Investigadores de derechos humanos de la ONU pidieron el viernes a Estados Unidos que revele todos los datos relacionados con la muerte de bin Laden para permitir "una evaluación en términos de los estándares de las leyes internacionales de derechos humanos".

Tratando de reparar los vínculos con Pakistán, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba todavía interesado en mantener su alianza con Islamabad.