México D.F. El alcalde izquierdista de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, comenzó a calentar motores el fin de semana en una anticipada carrera presidencial al iniciar una serie de giras por el país en el estado de uno de sus principales adversarios.

El alcalde, un político de izquierda moderada de 51 años que ha impulsado reformas progresistas como el matrimonio entre homosexuales, tiene planeado realizar giras por varios estados los fines de semana, fuera de su horario formal de actividades como gobernante, según dijo.

Ebrard, quien gobierna desde 2006 la capital que aglutina junto con su zona metropolitana a casi una quinta parte de la población nacional de 107 millones de habitantes, se sumó el domingo a un mitin organizado por su Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el populoso Estado de México.

El alcalde habló ante miles de seguidores en Toluca, la capital estatal, a pocos metros del Palacio de Gobierno donde despacha el mandatario estatal Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien aparece como favorito en las encuestas para ganar la presidencia en 2012.

El acto masivo fue para protestar contra una llamada "Ley Peña", recientemente aprobada por el Congreso local, que pone obstáculos a las alianzas entre partidos para nombrar a un candidato común en las próximas elecciones para gobernador y que beneficiaría políticamente al popular gobernante estatal.

"Se trata de que nos resolvamos, de que decidamos, de que nos organicemos para sacar al PRI del gobierno del estado", dijo Ebrard durante el mitin, donde aparecieron pancartas en las que se leía "Ebrard para presidente".

"Hoy es el principio del fin del gobierno priísta en el Estado de México", agregó el alcalde, quien asistió el viernes también en Toluca a un encuentro con la fundación Equidad y Progreso, que respalda su eventual candidatura presidencial.

El Estado de México, el más poblado del país con unos 14 millones de habitantes, siempre ha sido gobernado por el PRI, que mantuvo la presidencia por 71 años consecutivos hasta que la perdió en el 2000.


Violencia y economía: temas de campaña.
El PRD busca una alianza con el derechista Partido Acción Nacional (PAN), del presidente Felipe Calderón, para arrebatarle en 2011 por primera vez el gobierno del Estado de México al PRI, en comicios vistos como laboratorio para medir fuerzas rumbo a las presidenciales.

El PAN y el PRD buscan repetir las exitosas pero polémicas alianzas que formaron este año en elecciones para gobernador y que triunfaron en tres bastiones priístas.

Ebrard delineó en una reciente entrevista con Reuters los temas que serán abordados en la próxima campaña presidencial, que inicia formalmente dentro de un año y medio.

"La campaña que viene estará centrada sobre el rumbo de México porque el país está en una posición muy difícil. La violencia que hay (...), la economía no crece", dijo.

México es azotado por una violencia producto de una guerra contra el narcotráfico que ha dejado casi 30,000 muertos desde que Calderón lanzó operativos militares, mientras que la economía no acaba de despegar tras la severa recesión del año pasado.

En la carrera presidencial, otro adversario de Ebrard es el también líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien busca ser postulante del PRD pese a su pérdida de capital político desde una crisis postelectoral hace cuatro años en la que organizó ruidosas manifestaciones.

Ebrard dice que la izquierda no puede ir dividida con dos candidatos porque sería regalarle votos a los otros principales partidos ante amenazas de López Obrador de postularse con otro partido si el PRD no lo nombra como su abanderado.

El gobernante PAN no tiene hasta ahora un candidato presidencial visible.