México D.F. El alcalde izquierdista de la Ciudad de México y posible candidato presidencial, Marcelo Ebrard, descartó el miércoles que su partido se alíe con la derecha para evitar un regreso del PRI al poder en las elecciones generales del 2012.

El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el oficialista Partido Acción Nacional (PAN), enemigos durante la reñida elección presidencial del 2006, sorprendieron este año al aliarse en comicios estatales con lo que lograron arrebatarle al PRI tres históricos bastiones.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), principal de la oposición y que gobernó México por 71 años hasta el 2000, está primero en los sondeos de opinión hacia 2012, con el gobernador Enrique Peña Nieto como su más probable candidato presidencial.

"Yo creo que el consenso (del PRD) va a ser que la izquierda presente su candidato y su programa, sería impensable (una alianza)", dijo Ebrard en una reunión con corresponsales extranjeros.

"No vería yo una alianza con la derecha, para la elección presidencial sería muy difícil", agregó Ebrard, elegido hace poco como el mejor alcalde del mundo por la Fundación City Mayors, sobre todo por su defensa de las minorías.

Hace poco, el presidente del PAN, Gustavo Madero, dijo en una entrevista con Reuters que no descartaba una alianza con la izquierda para las presidenciales, y el propio Ebrard dijo en octubre que lo veía difícil, pero tampoco lo descartaba.

El alcalde, un izquierdista moderado que impulsó en la populosa capital leyes para permitir el aborto y las bodas entre homosexuales, deberá competir con el radical Andrés Manuel López Obrador -que fue el candidato en 2006- por la candidatura presidencial del partido.

López Obrador perdió por muy pocos votos en 2006 la presidencia frente al actual mandatario, Felipe Calderón, y desató luego ruidosas protestas que dejaron muy debilitada a la izquierda.

En las elecciones intermedias de 2009, el PRD pasó de ser la segunda fuerza en la Cámara de Diputados después del PAN a ser la tercera, golpeado no sólo por la crisis electoral de las elecciones presidenciales sino por divisiones internas en la pugna por la presidencia del partido.

Cuando todavía no hay una campaña formal para 2012, sondeos de intención de voto colocan a Peña Nieto como el favorito para suceder a Calderón, seguido del actual secretario de Hacienda, Ernesto Cordero o de Ebrard, según la encuesta de que se trate.

El PAN y el PRD tienen previsto ir aliados en 2011 a las elecciones en el populoso Estado de México, donde siempre ha gobernado el PRI, lo que ha generado especulaciones sobre si ambos partidos podrían aliarse también para enfrentar al PRI en las presidenciales.