La Paz. Un importante alcalde opositor de Bolivia inició este jueves una campaña callejera de recolección de fondos para pagar una fianza judicial, en una curiosa derivación de una campaña anticorrupción impulsada por el gobierno de Evo Morales, que ha golpeado a varios líderes regionales.

Luis Revilla, ex aliado de Morales y alcalde de La Paz desde mayo pasado, debe pagar el equivalente de US$14.200 hasta este viernes o de lo contrario podría ser arrestado, con riesgo de ser suspendido de su cargo por un caso de presunta corrupción.

La campaña del alcalde paceño reavivó las protestas de la oposición conservadora contra juicios por corrupción o racismo que en lo que va del año han provocado la suspensión de los alcaldes de las ciudades sureñas de Sucre y Potosí y del gobernador del principal distrito productor de gas, Tarija.

Revilla está acusado por la Contraloría General de haber cobrado ilegalmente gastos de representación cuando fungía como presidente del Consejo Municipal de La Paz, del 2005 al 2009.

"No tomaron en cuenta los derechos de quienes estamos siendo procesados, con ello se demuestra que tienen sólo un fin político", dijo a reporteros Revilla, quien acusó al Gobierno de ejecutar una "judicialización de la política" para eliminar a los opositores.

El vicepresidente Alvaro García respondió asegurando que los problemas que enfrentan algunas autoridades acusadas de corrupción "son judiciales y no políticos" y remarcó que varios de esos procesos fueron iniciados por denuncias de los colaboradores de las mismas autoridades enjuiciadas.

Si Revilla no paga la fianza hasta las 17:00 hora local del viernes (21:00 GMT), podría ser detenido con fines de investigación, dijo el juez que atiende el proceso.

Pero si llegara a ser suspendido, su partido, el centroizquierdista Movimiento Sin Miedo, podría conservar el gobierno municipal en alianza con otra fuerza opositora menor, anticiparon medios locales.

Otros destacados líderes opositores, como los gobernadores de los departamentos orientales de Santa Cruz y Beni, enfrentan también la posibilidad de ser suspendidos de sus cargos a medida que avanzan investigaciones judiciales por presunta corrupción.

También está bajo investigación el ex alcalde de La Paz y jefe político de Revilla, Juan del Granado.

"El gobierno tiene por principio no encubrir a nadie en la corrupción, sea amigo, sea adversario, sea opositor o sea cercano", dijo el vicepresidente García.