Tras ser elegida por el voto popular como la primera mujer a la cabeza de la Municipalidad de Lima, Susana Villarán se jugará este domingo la permanencia en el cargo en el primer referendo de revocación de la ciudad, después de más de dos años como alcaldesa.

Según cifras actualizadas de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), son 6.358.317 los electores hábiles que este domingo pueden ejercer su voto para ratificar o no en el cargo a Villarán y a los 39 regidores que la acompañan, en un proceso largo y complejo que incluye una cédula de votación con 40 recuadros para marcar.

El año pasado, el Jurado Nacional de Elecciones validó las firmas presentadas por los opositores de Villarán, liderados por el abogado Marco Tulio Gutiérrez, para que se realice la consulta popular por la supuesta "ineficiencia en el desempeño de sus funciones".

A partir de ese momento, las campañas a favor y en contra de la permanencia de la alcaldesa izquierdista en el municipio se apropiaron de las calles, plazas y medios de comunicación.

Los que defienden a Villarán, entre ellos un numeroso grupo de artistas, deportistas e intelectuales, han sostenido que las críticas a su gestión no tienen sustento y que se basan en ataques personales por parte de sus opositores.

Los que están en campaña por la salida de Villarán de la alcaldía han señalado que no ésta no trabaja, que ha descuidado la ciudad y que es ineficiente.

La semana pasada, las últimas encuestas difundidas señalaban una ventaja a favor de los que querían que Villarán se aleje de la municipalidad, pero ese margen en la actualidad ya no se puede conocer por una prohibición legal.

El último viernes se difundió un audio que involucra al ex alcalde de Lima Luis Castañeda (2003-2010) en la campaña para revocar a Villarán, algo que éste había negado en reiteradas oportunidades.

En la grabación, Castañeda da una directriz para que Marco Tulio Gutiérrez ya no aparezca en los días finales de la campaña de los revocadores, lo que se materializó con su ausencia en el mitin de cierre.

Los políticos y medios locales cercanos a la alcaldesa sospechaban que Castañeda estaba detrás de la campaña por la revocación y que su intención era volver a la Alcaldía y evitar que se investigue un caso de presunta corrupción durante la compra de parte de una millonaria deuda que tenía la Municipalidad de Lima durante su gestión.

La Administración de Villarán sacó a la luz la investigación contra Castañeda en momentos en que éste se presentaba como candidato a la Presidencia del Perú, en las elecciones que ganó Ollanta Humala en 2011.

Villarán ha expresado que busca completar su gestión de cuatro años, "que personas que no tienen cara han tenido la caradura de convocar este proceso" electoral y que tiene como su principal bandera la reforma del transporte en Lima.

"Yo he reconocido mis errores. Uno de estos ha sido no informar a todos los sectores lo que se estaba haciendo con su plata (...) El otro error fue haber pensado que podíamos gobernar con una minoría y no haber podido constituir un gobierno más fuerte con la oposición", declaró Villarán.

Si se llega a revocar a Villarán, con por lo menos el 50% por ciento de los votos válidos, la Alcaldía será asumida por el regidor de su partido que no sea revocado, y de ser revocados todos, por el primer candidato "no proclamado" en la lista que postuló en las elecciones municipales de 2010.

En el caso de los regidores, sólo habrán nuevas elecciones si se revoca a más de un tercio del Concejo Municipal, equivalente a 14 representantes.

El eventual reemplazo de Villarán estará a cargo de la municipalidad durante unos ocho meses, hasta que se celebren nuevas elecciones para elegir un nuevo alcalde que completará el periodo que dejó la izquierdista hasta 2014, cuando habrá otro proceso para una gestión oficial de cuatro años.

A vísperas de la consulta popular, Lima está expectante por los resultados de un referendo sumamente disputado que puede derivar en una nueva elección cuyo costo, según el analista Fernando Tuesta, ascendería a por lo menos 110 millones de soles (US$42,3 millones).