El ex presidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006) declaró que la investigación fiscal en su contra por supuesto lavado de activos está en una situación "irregular" porque ya venció el plazo de las pesquisas sin que el fiscal haya realizado una acusación formal y, por lo tanto, no hablará más del caso.

En una rueda de prensa, Toledo dijo que "el plazo se ha vencido después de 24 meses de investigación y tortura" sobre las compras de inmuebles realizadas en Lima por su suegra Eva Fernenbug a través de la empresa Ecoteva, propiedad de un empresario amigo del exmandatario.

"El fiscal (Marco Cárdenas) ya no puede emitir una resolución", indicó Toledo tras constatar que el plazo para las pesquisas concluyó el pasado 8 de febrero.

El exmandatario agregó que "el fiscal no ha concluido con la tarea fundamental de traducir los documentos legales que han llegado a través de la cooperación internacional del Ministerio Público desde Suiza", así como documentos de Israel y Bélgica, relacionados con los movimientos bancarios y otras diligencias de Fernenbug, residente en Europa.

Toledo insistió en que este es un proceso que le "iniciaron con una clara motivación política".

"Quieren que yo acompañe, secuestrado políticamente, a otros señores que han cometido delito e impedir mi candidatura al 2016", expresó.

"Sé que hay una mano negra, una trilogía del mal, sé que no les conviene, pero no me van a impedir ser candidato" en las próximas elecciones presidenciales de 2016, remarcó.

Asimismo, el exgobernante criticó que el fiscal "esté todos los días en los medios de comunicación hablando sobre un proceso de investigación, que es reservado" y, por ese motivo, anunció: "yo, personalmente, he tomado la decisión de no hablar".

Toledo y su esposa Eliane Karp son investigados desde 2013 por la Fiscalía por las millonarias compras inmobiliarias hechas por Eva Fernenbug con dinero de la empresa Ecoteva, creada en Costa Rica.

Fernenbug, una ciudadana belga de 85 años, fundó en 2012 la empresa Ecoteva en Costa Rica y, según un reporte de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), con fondos de esa compañía se pagaron las hipotecas de una casa del expresidente en Lima y de otra en el balneario norteño de Punta Sal.

Fernenbug también compró con dinero de Ecoteva una casa y una oficina en Lima por un valor cercano a los 5 millones de dólares, en negociaciones en las que supuestamente el exmandatario intervino, según el reporte.

La Fiscalía peruana consideró el año pasado que ni Toledo ni Karp habían incurrido en el delito de enriquecimiento ilícito, pero ordenó que se realizaran pesquisas por presunto lavado de activos, una opinión similar a la que llegó una comisión investigadora del Congreso.