Buenos Aires. Después de que el Senado argentino habilitara este miércoles los allanamientos a las propiedades de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner , la Policía Federal se apresta a ingresar este mediodía a las residencias en Calafate, Río Gallegos y Recoleta.

Los peritos de la Policía Federal ingresaron al edificio acompañados por varios testigos, tras la orden del juez Claudio Bonadio que contempla el allanamiento simultáneo a las tres residencias.

La ex mandataria es señalada de ser la jefa de una asociación ilícita en la causa por los cuadernos de las coimas.

A las afueras de la residencia principal de la ex presidenta se congregó un grupo de militantes desde la noche de este miércoles, luego de que el Senado aprobara el allanamiento; sin embargo este jueves se retiraron del lugar.

El abogado de Fernandez d Kirchner , Gregorio Dalbón, aseguró este jueves que los allanamientos son un "circo" con los que la Justicia busca humillarla. "Lo que están haciendo es hostigarla".

El abogado de Fernandez d Kirchner , Gregorio Dalbón, aseguró este jueves que los allanamientos son un "circo" con los que la Justicia busca humillarla. "Lo que están haciendo es hostigarla. Un allanamiento difícilmente se avisa con tantos meses", dijo.

Aseguró que harán "todo lo que sea necesario para que se cumplan las órdenes del juez. Siempre a derecho. Bonadio debería venir en persona".

Dalbón dijo que sería una "provocación" que el juez ordene romper paredes para buscar dinero y sostuvo que la defensa puso a disposición de la Justicia instrumentos técnicos para evitar roturas.

El Senado de Argentina dio vía libre este miércoles para que la Justicia avance en la investigación a la legisladora y ex presidenta por acusaciones de pagos de sobornos durante su gestión.

Un día antes, la ex presidenta adelantó que aceptaría la decisión de la Cámara de Senadores. Durante la sesión, Fernández dijo que hay una persecución judicial en su contra y que el juez en su causa no es imparcial.

La Justicia busca determinar si Fernández, actualmente senadora, lideró una amplia red de corrupción que involucró a políticos y empresarios durante sus dos gestiones (2007-2015), que siguieron a la de su difunto marido, Néstor Kirchner (2003-2007).

El escándalo estalló este mes por las copias de cuadernos con anotaciones que llevaba el chofer de uno de los acusados, en los que detallaba supuestos pagos que empresas de la construcción realizaban para ser favorecidas en contratos con el Estado.

*Con información de La Nación, Reuters y El Observador de Uruguay.