Brasilia. La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, designaría al diplomático de carrera Antonio Patriota como ministro de Relaciones Exteriores, dijo este jueves a Reuters una fuente del gobierno, en una señal de continuidad con la política exterior enfocada en mercados emergentes.

"Aún no hay un anuncio formal, pero todo indica que será Patriota", dijo el funcionario, quien solicitó el anonimato debido a que no está autorizado para hablar sobre el tema.

A Patriota le será difícil seguir los pasos de Amorim, quien ha sido ampliamente reconocido como uno de los diplomáticos más influyentes en el escenario mundial en los últimos años.

Patriota fue felicitado por colegas del ministerio de Relaciones Exteriores este jueves en un evento en Río de Janeiro, informaron medios locales.

Se espera que el diplomático, que se desempeña actualmente como secretario general de la Cancillería brasileña, continúe con las líneas generales de la política exterior de Brasil.

Sin embargo, podría ser menos frontal que el ministro de Relaciones Exteriores actual, Celso Amorim, en temas como Irán.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfadó a Estados Unidos y a otras potencias occidentales este año cuando intentó mediar en la disputa por el programa nuclear iraní.

Rousseff, quien asumirá su mandato el 1 de enero de 2011, ha dicho que buscará vínculos amistosos con Washington e indicó que podría distanciarse de Irán al criticar duramente el historial de abusos a los derechos humanos de la república islámica.

Durante los ocho años de gobierno de Lula, Brasil también se concentró en la integración de Sudamérica, liderando al mundo en vías de desarrollo en comercio y medioambiente, además de forjar posiciones conjuntas más sólidas con Rusia, China e India, otros gigantes emergentes.

Con seguridad la política exterior de Brasil perderá parte de su impulso con Rousseff, quien carece del carisma y liderazgo de Lula, que hizo crecer el perfil diplomático del país sobre temas globales.

A Patriota le será difícil seguir los pasos de Amorim, quien ha sido ampliamente reconocido como uno de los diplomáticos más influyentes en el escenario mundial en los últimos años.

La carrera de Patriota ha incluido cargos en Naciones Unidas en Nueva York, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y como embajador en Washington.