Kabul. Más tropas de la OTAN morirán en Afganistán por un aumento de la violencia durante el verano boreal, pero la meta de Washington de revertir las circunstancias a fin de año es posible, dijo el domingo un alto funcionario militar de Estados Unidos.

El presidente del Comando en Jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Mike Mullen, hizo los comentarios en momentos en que los talibanes dijeron que mantenían cautivo a un soldado estadounidense que se extravió en territorio insurgente y que otro estaba muerto.

Hace una semana una gran conferencia internacional en Kabul acordó que el Gobierno afgano intentaría asumir la responsabilidad por la seguridad en todos los lugares del país en 2014.

Mullen, quien llamó a la desaparición de los soldados una "circunstancia inusual", dijo que habrá más incidentes violentos, pero que el Ejército de Estados Unidos estaba haciendo todo lo posible para hallar al hombre perdido.

Un portavoz de la fuerza encabezada por la OTAN no quiso realizar comentarios sobre el anuncio de los talibanes.

El Gobierno afgano dijo el domingo que estaba verificando reportes de aldeanos de que civiles habían resultado muertos en un ataque de las fuerzas extranjeras en Sangin, el viernes en la sureña provincia de Helmand.

La fuerza encabezada por la OTAN dijo que sabía de los reportes del incidente y estaba investigando, pero no dio más detalles. Incidentes de este tipo han suscitado en el pasado la molestia de la población hacia las tropas internacionales, cuya misión es protegerlos.

En otros sitios, guerrillas talibanes capturaron un remoto distrito del Gobierno afgano después de días de enfrentamientos en la provincia este de Nuristan, dijeron el domingo funcionarios.

Un portavoz del Ministerio del Interior dijo que la policía estaba trabajando para recapturar Barg-i-Matal, un distrito que ha cambiado de manos varias veces en meses recientes. Tropas estadounidenses se retiraron de la remota y montañosa región, en línea con al estrategia de Washington de dar prioridad a la protección de centros poblados.

Sin avances. La violencia en Afganistán está en su punto máximo de los nueve años de guerra mientras miles de tropas estadounidenses adicionales, despachadas por el presidente Barack Obama, en diciembre, intensifican su campaña para desalojar a los insurgentes de su centro tradicional en el sur del país.

El mes pasado fue el más letal para las tropas extranjeras desde el 2001, con más de 100 muertos. Las muertes de civiles también han aumentado porque civiles afganos están cada vez más atrapados en un fuego cruzado.